El engorde de los precios

Según un informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, los precios de algunos cortes de carne registraron un aumento superior al 27% en lo que va del año. Desde la suspensión de las exportaciones, fueron los supermercados de capitales extranjeros los que continuaron aplicando subas que van del 2 al 8%.

 Viernes, 11-junio-2021

Además de que acumula una suba superior a la inflación general, el precio de la carne continuó aumentando en los supermercados de capital extranjero durante la suspensión de las exportaciones.


A pocos días que se cumpla el plazo que estableció el gobierno para la suspensión de las exportaciones de carne, la medida parece no haber tenido el efecto buscado en las grandes cadenas de comercialización.

En medio de una puja por el brutal aumento que vienen registrando los alimentos, el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz realizó un informe específico vinculado al precio de la carne vacuna en Argentina. A partir de la selección de cuatro cortes de carne – asado, bola de lomo, roast beef y vacío – los investigadores evaluaron cómo evolucionaron los valores desde comienzo del año y cómo impactó la disposición gubernamental.

Del estudio “¿Qué pasó con los precios de la carne vacuna?” se desprende que los productos elegidos tuvieron aumentos por encima del 27% en lo que va del año, superando la inflación acumulada general del 21%. Comparando los precios en las cadenas extranjeras con las nacionales, los incrementos alcanzaron casi el 50% en las primeras, mientras que en las segundas las subas fueron de hasta 38%.

Con relación a la suspensión de las exportaciones, en estos 25 días los supermercados argentinos no incrementaron los precios correspondientes a los cortes de carne especificados. Pero no sucedió lo mismo en los negocios de capital internacional donde continuaron aplicando subas que van desde el 2 al 8%. “Resulta clave destrabar con los frigoríficos el traslado de parte del excedente exportable hacia el mercado interno para que pueda traducirse en una reducción de los precios finales para los consumidores”, señala el trabajo.