El extraño caso del diputado Amadeo y su familia de “vagos”

Eduardo Amadeo, su esposa, sus dos hijos, su sobrina y el esposo de la sobrina cobran salarios suculentos, desde hace años, del Estado nacional y del gobierno porteño. El diputado dijo que si echan a todos los "vagos" del Estado habría una guerra civil.

 miércoles, 26-septiembre-2018

Vive del Estado, al igual que su familia, desde hace décadas. Y no bajo convenio del gremio UPCN


Para el diputado nacional de Cambiemos Eduardo Amadeo, todos los trabajadores despedidos del Estado nacional por el macrismo son “vagos” que el kirchnerismo supuestamente “multiplicó”. Lo dijo en declaraciones a una radio porteña, donde además, sostuvo: “Si echamos a todos los vagos del Estado vamos a tener una guerra civil”. Concretamente, se refería a los echados de la agencia de Noticias Télam, a los de Astillero Río Santiago y a los empleados de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, entre las millares de víctimas del ajuste de Cambiemos.

Amadeo es un caso parecido al diputado radical por Córdoba Mario Negri: vive con altísimos salarios del Estado desde hace décadas. En este caso, el hoy diputado macrista arrancó su derrotero exitosos cuando fue presidente del Banco Provincia, diputado y secretario de Desarrollo Social durante el gobierno de Carlos Menem. En esos tiempos fungía de peronista, pero luego fue radical porque se quedó en el cargo en el gobierno de Fernando de la Rúa, de quien llegó a ser secretario de Lucha contra las Drogas. Luego volvió al peronismo, trabajó con Eduardo Duhalde y fue vocero de su presidencia y embajador argentino en los EE.UU. En la era Cambiemos, luego de un paso por el gabinete del Mercosur, volvió a la cámara Baja como diputado.

Les fue bien a los Amadeo. Viven bien. Su esposa Beatriz Victoria Orlowski -quien comenzó en la función pública en tiempos de Duhalde presidente- es secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales y también directora del Centro Nacional de Organizaciones de la Comunidad.

Un hijo de la pareja, Benjamín, se hizo famoso por facturarle en junio de este año una fortuna al gobierno nacional por una breve actuación en la Usina del Arte. Concretamente, $210 mil pesos ocho minutos. Lo que es la genialidad. Otro hijo del próspero matrimonio Amadeo-Beatriz, Máximo, es desde febrero de 2018 el director comercial de Aerolíneas Argentinas.

No terminan allí los tentáculos de Amadeo en el Estado, que se extienden al gobierno porteño: la sobrina de su esposa, la artista plástica Natalia Orlowski, fue nombrada coordinadora de las intervenciones artísticas en las estaciones de subte porteño. El esposo de la sobrina, el abogado Alberto Gowland, es el vicepresidente de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) y síndico General de la Nación.

“Si echamos a todos los vagos del Estado vamos a tener una guerra civil”, afirmó sin ponerse colorado, y tal vez sin querer recordar que, cuando tuvo un infarto recientemente, fue atendido y salvado el hospital público de Santa Fe llamado “Eva Perón”, por unos médicos muy vagos pero al menos eficientes.

Seguramente, en la guerra civil que pronostica si hay más despidos en el Estado, su familia tendría varios soldados para aportar a la causa.