El FMI se volvió socialista: ahora la receta es estatizar

La crisis sanitaria mundial por el Covid-19 puso en orden las prioridades en la gran mayoría de los países, y ahora es el Fondo Monetario Internacional el que revisa sus propias fórmulas y recomienda a los gobiernos ampliar la presencia del Estado y estatizar los servicios y empresas esenciales ante la emergencia.

 jueves, 2-abril-2020

A contramano de sus propias recetas neoliberales, el FMI apoya la estatización de servicios en tiempos de coronavirus.


Aunque no lo veamos, el fondo siempre está, y mientras la atención mundial se concentra en atender la crisis sanitaria por el avance del coronavirus, el organismo internacional de financiamiento sigue moviendo sus hilos por detrás de los gobiernos y dedicó uno de sus últimos comunicados a revisar sus propias recetas.

En un texto publicado en su sitio, el FMI recomienda una serie de acciones que deberán llevar los gobiernos, muchas de las cuales parecen inspiradas por el programa implementado por Alberto Fernández, y va más allá en la perspectiva con una recomendación que parece contradecir sus propias recetas: ampliar la presencia del Estado, estatizar empresas estratégicas y no escatimar en el uso de recursos propios para sostener a los sectores más afectados.

En el objetivo de garantizar el funcionamienot de sectores esenciales, el FMI indica que los recursos para testear y tratar el Covid-19 deben ser reforzados, además de ampliarse la provisión de atención médica, producción y distribución de alimentos, infraestructura esencial y que todo esto puede implicar “acciones intrusivas de parte de los gobiernos para proveer insumos clave”. En este punto, la consigna incluso indica la “priorizacion de contratos públicos en áreas críticas, conversión de industrias o nacionalizaciones selectivas”.

Con un tono de emergencia, empleando términos de escenario bélico y con mucho énfasis en la alarma con la que debe tomarse la situación, el FMI además pide que se implementen políticas para evitar despidos, desalojos por falta de pago de hipotecas y alquileres, garantizar los precios máximos para insumos esenciales y los seguros por desempleo.

El artículo, firmado por Giovanni Dell’Ariccia, Paolo Mauro, Antonio Spilimbergo y Jeromin Zettelmeyer, anticipan que la crisis de la actividad económica será inevitable y diagnostican entre uno y dos trimestres de recesión luego de la “guerra” contra el coronavirus.