El Fondo de Garantía, sin garantías

La reserva de los jubilados cayó a menos de la mitad durante el gobierno de Macri, pero además se vio afectado por la Reparación Histórica y por su uso para pagar gastos corrientes (80 mil millones desde junio a hoy). El Ejecutivo le vende bonos ya defaulteados a alto precio y es una incógnita el destino de los fondos del blanqueo que debían ir al FGS.

 lunes, 23-septiembre-2019

Miguel Fernández Pastor dijo que hay múltiples causas abiertas por el FGS pero que no avanzan porque chocan contra intereses poderosos.


El Fondo de Garantía de Sustentabilidad, la reserva de los jubilados que había crecido hasta los 66 mil millones de dólares, sufrió la embestida del modelo macrista. Hace algunos meses, el FGS había caído por debajo de los 33 mil millones de dólares –o sea, a menos de la mitad-, pero desde mitad de año para acá el Gobierno parece directamente decidido a liquidarlo. “Lo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad era crónica de una muerte anunciada desde el día que nació la Ley de Reparación Histórica”, señaló el abogado previsionalista Miguel Fernández Pastor.

Fernández Pastor aseguró que “desde ahí empezaron a sacarle de a poquito haciéndose los distraídos por un lado y haciendo negocitos por el otro”, lo que generó una caída sin freno, además de los efectos de la devaluación y la caída de acciones. “El impacto de la política económica fue brutal”, definió Fernández Pastor.

Por otra parte, desde junio hasta hoy, el Gobierno utilizó 80 mil millones de pesos del FGS para pagar gastos corrientes. Eso, sumado al default de los bonos, podría significar, según el abogado, “la muerte del FGS”. Es que en los últimos días el Gobierno encajó bonos al fondo de los jubilados por 35 mil millones de pesos y 275 millones de dólares. “Le incorporaron nuevos bonos que en el mercado se podrían conseguir por menos de la mitad pero al Fondo se los venden al 100 % y antes de nacer ya están defaulteados”, señaló Fernández Pastor.

O sea: los bonos que el FGS ya tenía, van a la reestructuración, pero el Ejecutivo volvió a darle bonos a un valor superior al valor de mercado y que se defaultearon de manera automática.

Además, Fernández Pastor puso el foco en otros fondos de los que se habla poco: “Los fondos del blanqueo debían utilizarse para el pago de la reparación histórica y tenían que ir a ANSES. Nada entró al FGS y fue a una contabilidad paralela, que llevó a que actualmente digan que no hay más plata. Y nadie sabe en qué se gastó. 11 mil millones de dólares es una cifra inmensa, es el doble de lo que esperan que ingrese del FMI para tratar de llegar a fin de año”.