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“El gobierno está a la derecha del FMI”

El economista Andrés Asiaín sostuvo que el gobierno, en materia de ajuste, va más allá de lo que le pide el FMI. Reveló que entre lo que se les ‘perdona’ en materia impositiva a los sectores concentrados del agro y la industria, el Estado pierde de recaudar 100 millones de pesos.

 Miércoles, 8-agosto-2018

Asiaín señaló que la responsabilidad de decidir sobre quiénes se hará el ajuste es del gobierno y no del FMI.


El ajuste que viene asoma mucho más áspero para los sectores más vulnerables de la sociedad argentina y tiene un pronóstico mucho más benévolo para con los más pudientes. Aunque esto pueda parecer una exigencia del FMI, en realidad es una decisión de política económica del macrismo. “El eje central del acuerdo con el FMI son los recortes en el gasto público, pero hay diferencias en cómo implementar esto. El gobierno está a la derecha del FMI en materia de plan de ajuste”, aseguró Andrés Asiaín, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz.

El economista estudió lo acordado con el organismo multilateral de crédito y los presupuestos que plantea el gobierno como esqueleto de su política de gasto público. En ese sentido reveló que en el presupuesto 2019 el gobierno busca una disminución de 1.700 millones de pesos en el monto de beneficios de programas sociales de desarrollo social. Esto se articularía mediante la reducción de, al menos, el 10 por ciento de los beneficiarios. A eso se le suman 8.700 millones de recortes en programas alimentarios, 460 millones en el plan Progresar, congelamiento nominal de partidas para hospitales públicos, entre otros. En total, y teniendo en cuenta la inflación, los sectores más empobrecidos de la Argentina perderían en el siguiente presupuesto unos 50 mil millones de pesos.



“Los grupos con mayor rentabilidad en argentina, los sectores concentrados, los que más ingresos tienen, si todo el país tiene que hacer un esfuerzo por sanear las cuentas públicas, mínimamente deben colaborar, al menos no reduciendo su aporte al estado. Los planes oficiales son diferentes”, puntualizó Asiaín. Como ejemplo, señaló que se planifica recortar la leche a los nenes pobres en el Plan Madres y Niños del Ministerio de Salud, mientras que “se les van a perdonar en materia impositiva y retenciones a sectores de la Mesa de Enlace o aportes patronales a la UIA unos 100 mil millones de pesos”, lo que calificó como un acto de “bestialidad e impunidad”.

“Esa es la matriz ideológica y distributiva que está detrás del gobierno. El FMI les está diciendo que la gente no va a aguantar, pero el gobierno cree que sí”, disparó el economista.

Por último, subrayó que todos estos recortes del gasto público se dan en un contexto de recesión económica que ya se siente en las calles y en las cifras de distintas entidades. La CAME, afín al gobierno, marcó una caída del 5,8 por ciento de las ventas en julio, es un ejemplo. “Simultáneamente al recorte del gasto se va a implementar un plan económico que va a generar una caída del consumo privado”, alertó.