El hambre no es una exageración

Según un informe realizado por el ISEPCI, en conjunto con la organización Barrios de Pie, se registró un 43% de niños con malnutrición durante el primer semestre de este año. Esta cifra surge a partir de un relevamiento de talla y peso que realizan en los barrios donde funcionan los comedores y merenderos comunitarios. Pese a las tremendas declaraciones de funcionarios y legisladores oficialistas respecto a la existencia o no de hambre, hoy se trata la prórroga de la emergencia alimentaria en el Senado. Las organizaciones sociales se movilizan al Congreso esperando finalmente que se apruebe el 50% de aumento de las partidas alimentarias para los niños de todo el país.

 miércoles, 18-septiembre-2019

Los índices de malnutrición en el país revelan la profunda crisis alimentaria que se atraviesa en los barrios más humildes de nuestro país


Las cifras no mienten a diferencia del gobierno nacional que insiste, a través de sus funcionarios y candidatos, en que no hay hambre en la Argentina. Comedores comunitarios que no alcanzan a dar de comer a la cantidad de niños y padres que se acercan en búsqueda de alimento, sumado a la suba del 25% en el precio de los alimentos como resultado de la inflación, más la profunda caída en el consumo de alimentos esenciales como lácteos, carnes, frutas y verduras, demuestran que la emergencia alimentaria es indispensable para empezar a atender esta grave situación social y económica que atraviesa el país.

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) junto a la organización social Barrios de Pie diseñó un informe que será presentado hoy a las 15 horas en la ciudad de Buenos Aires. De allí se desprenden datos desgarradores. A partir del Indicador Barrial de Situación Nutricional, una iniciativa en donde miden talla, peso y masa corporal de los niños, registraron que hay un 43% de índices de malnutrición sobre un total de 26.647 niños que van de los 2 a lo 19 años, mientras que en los lactantes censados, de 0 a 2 años, la cifra es del 29%. En los distritos que fueron censados las realidades varían, pero son igualmente preocupantes. A la cabeza se ubica Río Negro – la provincia del senador y candidato Miguel Angel Pichetto- con un 52,50% de malnutrición, seguida por la ciudad de Buenos Aires – Larreta también- con un 52,34%, y en tercer lugar la más macrista de todas: Córdoba, con un 51,19% de niños con malnutrición. “Esto impacta en el déficit de crecimiento en los primeros años de vida y también epidemiológico con potenciales enfermedades”, indicó Laura Lonatti, coordinadora del área de salud colectiva de la Barrios de Pie.

Silvia Saravia, coordinadora nacional de la organización, aseguró que este informe pone en evidencia los problemas que atraviesan los comedores y merenderos al no recibir los alimentos que el Ministerio de Desarrollo Social “almacena en sus galpones”, haciendo una clara referencia a que las partidas fueron sub ejecutadas: usaron sólo el 58% de las partidas alimentarias en lo que va del año, cuando deberían haber utilizado el 70%, decisión que tomaron para disminuir el gasto público, una condición impuesta por el FMI para el envío de fondos. Hoy está previsto un debate corto y tranquilo en el Senado para aprobar definitivamente la prórroga de la Ley de Emergencia que prevee una reasignación de fondos por medio de un aumento del 50% de las partidas alimentarias.