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El imperio contraataca

Julián Assange se prepara para enfrentar una monstruosa pelea judicial. El periodista Santiago O’Donnell, autor de “Argenleaks”, analizó la situación del australiano y sostuvo que va a salir “revigorizado por la batalla” que debe dar en la Justicia. Además, dijo que “a Trump le va a gustar ‘espadear’ con Assange” y que Lenín Moreno “lo entregó por razones políticas claras”.

 Viernes, 12-abril-2019

Con barba y pelo largo: a Julián Assange se lo vio muy cambiado en su aspecto.


El gobierno ecuatoriano le revocó el asilo político en su Embajada en Londres y Julián Assange ya quedó detenido en la prisión de Belmarsh, una cárcel de máxima seguridad en Gran Bretaña. El fundador de Wikileaks enfrenta ahora una situación compleja: para el periodista Santiago O’Donnel, autor de “Argenleaks”, el periodista australiano “va a pelear un juicio por extradición”. O’Donnel argumentó que su opinión se basa en que “más alla de que Estados Unidos tiene pena de muerte, los cargos que presentó ese país son muy pobres”.

“Va a haber una discusión muy fuerte, se está acusando a un periodista de publicar información secreta”, subrayó O’Donnell. La Primera Enmienda a la Constitución estadounidense garantiza el derecho a la libertad de expresión, y eso estará muy presente en el debate. Los cargos por los que el gobierno de Trump acusa a Assange son traición y espionaje, a partir del escándalo generado tras la filtración de cables diplomáticos.

Lenín Moreno, el presidente ecuatoriano, revocó el asilo político argumentando, entre otras cosas, que Assange es un “malcriado”. “Lenín Moreno lo entrega a Assange por razones políticas que están claras. Es parte de su mensaje de despegarse de Correa. Ya cuando era vicepresidente no lo quería a Assange. Desde que es presidente armó un camino para deshacer el asilo diplomático”, contó O’Donnell, quien agregó que quitarle el asilo político a alguien por estas razones es “algo sin precedentes”.

“Hay una campaña para ridiculizar a Assange para hacer creer que el tipo que enfrentó casi solo al Pentágono, a la CIA, que está prohibido en China, que denunció los contactos de Putin con Al-Assad, que se puso en contra a toda la Unión Europea, que es el más vigilado del mundo, decir que lo echan de la Embajada porque se porta mal o juega el fútbol es una falta de respeto a la inteligencia de la gente. Espero que semejante infantilismo tenga consecuencias”, analizó.

Por otro lado, el periodista argentino que más contacto tuvo con el activista australiano pronosticó que este caso es, para Trump, “el tipo de batalla que le gusta”. “Así como le gusta espadear con Putin y Kim Jong Un, estoy seguro de que no está acobardado ni preocupado de pelear con Assange”, señaló, y añadió que va a aprovechar para pelearse con parte de la prensa, organizaciones de libertad de expresión y derechos humanos y que “esas son las peleas que le suman con su electorado conservador”.

Assange, el resistente

Desde un costado humano, O’Donnell expresó sobre los años de detención de Assange: “Lo que más me sorprendió fue su resiliencia, un ser humano capaz de soportar la tortura física que soportó. Al final, termino pasando lo mismo que iba a pasar hace 7 años. Se ve que tiene una fuerza de voluntad y una convicción únicas. Creo que va a estar revigorizado por la batalla”. El autor de “Argenleaks” pidió “que reciba la atención médica y odontológica que tanto necesita”.

“Él quiere su libertad más que nadie. Le cortaron su cordón umbilical que es el acceso a Internet, pero ya debe estar relamiéndose y trabajando con Garzón y sus abogados en una gran batalla judicial”, finalizó.