El Impuesto a las Ganancias, aquella gran estafa

A partir de octubre habrá modificaciones en el Impuesto a las Ganancias. Ahora, las deducciones por hijo no las podrán hacer ambos padres sino sólo uno de ellos o dividirlas mitad y mitad. El Impuesto, cuya eliminación fue una bandera del macrismo, cada vez afecta a más trabajadores y arranca desde salarios más bajos.

 jueves, 6-septiembre-2018

El Impuesto a las Ganancias fue una de las grandes promesas de Cambiemos. Todo quedó en la nada.


Fue una de las banderas que el actual oficialismo hizo flamear más alto en la campaña de 2015, cuando prometía la eliminación de un día para el otro del mordisco al sueldo de los trabajadores que significa el Impuesto a las Ganancias. No sólo no se eliminó sino que ahora es más injusto que antes. A partir del mes que viene, habrá modificaciones por las cuales sólo uno de los padres podrá acceder a la deducción por hijo o podrán deducir un 50 por ciento cada uno.

Por otra parte, si quien va a deducir cobra algún tipo de asignación por ese hijo, pierde el derecho a la deducción. El monto de la deducción es de aproximadamente 32.000 pesos anuales, una cifra significativa, en especial para los primeros tramos que son alcanzados por el impuesto.

“En el caso de padres divorciados, en especial si es en malos términos ¿quién deduce? De acuerdo a normas generales del derecho privado debería deducir quien se hace cargo de soportar el mantenimiento. Pero eso no está dentro de la ley de Impuesto a las Ganancias ni de esta nueva resolución”, apuntó el tributarista Marcos Sequeira.

Estos cambios se suman a los producidos a principio de año, cuando se eliminó la posibilidad de deducir por cargas de familiares a cargo en línea recta ascendente o descendente. Es decir: padre o madre, suegro o suegra, hermano o hermana.

Por otro lado, Sequeira consideró “escandaloso” que haya “3 millones y medio de contribuyentes adheridos al monotributo que no pagan Ganancias”. “Gran cantidad de las propiedades de los lugares de privilegio están bajo titularidad de contribuyentes de régimen simplificado (monotributo)”, señaló. Está claro: no todos los monotributistas son grandes contribuyentes disfrazados. “Está claro que dentro del zoológico, como lo llamamos los tributaristas, hay elefantes, jirafas, de todo. Pero, mientras tanto, el Estado se ocupa de quitarle a un trabajador y a los jueces se les regalan 70 mil pesos al año”, manifestó.

El escenario se endureció respecto a 2015: los trabajadores empiezan a pagar Ganancias desde un nivel de poder adquisitivo cada vez más bajo y encima se ponen trabas a las deducciones. “Se paga a partir de valores muy pequeños. Encima, como las escalas de las alícuotas no se actualizaron lo suficiente, un trabajador con ingresos que no son importantes ya paga el 35 por ciento, lo mismo que una multinacional, que encima hace maniobras para escaparse, cosa que el trabajador no puede”, dijo Sequeira.