El impuesto (regresivo) al género

El salario de las mujeres, en promedio, es un 26,2% menor al de los varones. Las mujeres tienen menos tiempo para realizar tareas pagas que los varones, porque destinan más horas a la casa y al cuidado de terceros. En el sector privado, el 72% de los cargos de decisión son ocupados por ellos. Algunos datos de la brecha de género en la Argentina.

 viernes, 4-enero-2019

El tema de la brecha salarial fue parte de lo abordado en el último Encuentro Nacional de Mujeres.


El estado argentino reconoció la brecha salarial de género en el país y cuantificó que el beneficio promedio para los varones es del 26,2% en relación a lo que cobran las mujeres por los mismos trabajos.

El Instituto Nacional de las Mujeres (INM) publicó los Indicadores Nacionales de Género, entre los cuales se destacan la falta de equidad laboral. Las mujeres trabajan -en promedio- siete horas semanales más que los varones, contando trabajo remunerado y no remunerado (esto es, doméstico y taereas de cuidado de otras personas). Según este cálculo, las mujeres dedican a todo tipo de trabajo 57 horas semanales. Sin embargo, ellas le dedican mucho más que ellos al trabajo sin paga, lo que determina en parte la diferencia de ingresos entre uno y otro género. Concretamente, a las mujeres, las tareas hogareñas y de cuidado les deja menos tiempo para empleos rentados.

Los varones dedican 17 horas por semana al trabajo no remunerado y las mujeres 42, siempre en términos de promedios nacionales.

El INM destacó que del total de jefas y jefes de hogar, el 41,6% son mujeres y el 58,4% son hombres. Pero la economista Mercedes D’Alessandro, de la ONG Economía Feminista, indicó que el 26,7% de las mujeres jefas de hogar los son en un hogar monoparental, mientras que sólo el 3,7% de los varones conduce ese tipo de hogares y consideró que hay que empezar a llamar a estos hogares “monomarentales”.

Paredes y techos de cristal

Por otra parte, un estudio del Cippec sobre empleo y ocupación por género, indicó que las mujeres se enfrentan con “paredes de cristal” ya que participan más en los sectores menos dinámicos y peor remunerados de la economía.

Con datos de la Encuesta Permanente de Hogares del primer trimestre del 2018, Cippec calculó que 6 de cada 10 mujeres trabajan en el servicio doméstico, comercio, educación y salud, mientras 6 de cada 10 de ellos lo hace en el comercio, la construcción, la industria y en actividades empresariales, inmobiliarias y de alquiler. “Esta segregación tiene implicancias para la brecha salarial: en los 4 sectores más masculinizados, el salario promedio es 58% mayor que en el caso de los 4 feminizados ($21.084 contra $13.384)”, señaló el informe de la consultora.

Con respecto al “techo de cristal”, que es el límite que encuentran las mujeres para acceder a puestos de decisión y jefatura, Cippec resaltó que en el sector privado, el 72% de estos cargos son ocupados por varones. Esto sucede incluso cuando, en el resto de los puestos del sector, las mujeres representan el 42% de la dotación.

“En el sector público también existen techos de cristal claros. 6 de cada 10 funcionarios del Poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial de todos los niveles de gobierno son varones. Además, la segmentación se profundiza a medida que se escala en la jerarquía de cada uno de los tres poderes a nivel nacional”, concluyó Cippec, en base a la mencionada medición de la EPH.