El industricidio está en pañales

La papelera norteamericana Kimberly-Clark cerró su planta en Bernal dejando en la calle a 200 personas. Los directivos de la empresa comunicaron que “seguirán invirtiendo en el país” y que Argentina es un “mercado clave”. Los trabajadores señalaron que la producción había caído un 50% desde hace un año y medio.

 viernes, 27-septiembre-2019

La crisis en la industria sigue cobrándose víctimas: hoy se quedaron sin trabajo 200 personas de la firma Kimberly-Clark


La compañía Kimberly -Clark – en manos norteamericanas desde el año 1997- , productora de papel higiénico, rollos de cocina y servilletas, anunció el jueves que cierra su planta en la localidad de Bernal, al sur de la provincia de Buenos Aires, pero que mantendrá las plantas de Pilar y San Luis en donde se fabrican productos de protección femenina y pañales para niños y adultos respectivamente. La empresa emitió un comunicado donde explica que “reenfocará su estrategia de negocio al resto de las líneas y seguirá invirtiendo en el país”, dado que Argentina es un “mercado clave” en un país donde emplean a “más de 1000 colaboradores”. A esta cifra, habría que restarle los 200 trabajadores de la planta de Bernal que hoy se quedaron sin trabajo.

A principios del 2018, la empresa había delineado un programa de “reestructuración global”, pero nunca aclararon que esto implicaba el cierre de la firma y los consecuentes despidos. Los directivos comunicaron verbalmente la decisión a los empleados y, según publicó el diario Página 12, la patronal no presentó hasta ahora el “Procedimiento Preventivo de Crisis” ante el Ministerio de Producción y Trabajo. Desde el sindicato reclamaron que la empresa no se manejó por los canales correspondientes, por lo que los trabajadores resolvieron ocupar la planta luego de realizar una asamblea en el lugar. Exigen un paro inmediato de todas las fábricas del rubro y un plan de lucha para enfrentar los despidos.

De acuerdo a lo que detallaron desde el gremio, la situación de la papelera venía en picada desde hacía un año y medio: se había reducido en un 50% la producción y habían quitado un turno de trabajo. Desde la Federación Papelera del país habían advertido de esta realidad desde hace tiempo. “Es alarmante ver cómo la industria celulósica papelera argentina se tambalea peligrosamente y nadie acude al rescate. Necesitamos empresarios y gobernantes que no se acobarden”, comunicaron en el año 2017. En julio de este año, el secretario general de la Federación de Obreros y Empleados del Papel, José Ramón Luque, denunció la falta de inversión, mantenimiento y modernización de la industria y señaló que, como consecuencia, se producían cierres de fábricas perjudicando gravemente a los trabajadores que sufren la pérdida de su fuente de laboral. Kimberly-Clark se suma al cierre de otras papeleras como Ansabo en Quilmes y Papelera Hélice de San Fernando, empresas que también sufrieron los embates del industricidio provocado por el plan de ajuste del gobierno de Cambiemos.