El industricidio no se queda a pata

Un informe de la UIA reveló una caída de la industria del 6,1 % en julio, traccionada por un derrumbe de la producción automotriz de alrededor de casi 50 %. Además, la entidad advirtió que la situación en agosto empeoró aún más producto de la devaluación posterior a las PASO.

 martes, 17-septiembre-2019

La imagen no fue casualidad: Miguel Acevedo (presidente de la UIA) conversa con Alberto Fernández. Se reunieron dos días consecutivos en medio de una fuerte caída industrial.


Quince meses consecutivos es lo que lleva la caída de la industria según la medición del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), que publicó su informe de julio en el que revela que la baja fue de 6,1 %. 6 de cada 10 rubros manifestaron un porcentaje negativo, aunque el fuerte derrumbe general fue encabezado por una caída interanual del 47,8 % en la producción automotriz.

La caída de la industria acumula un 7,6 % en los primeros siete meses del año, en comparación a igual período de 2018. Para los mismos meses, la caída del sector automotriz fue del 35,6 %. La baja industrial es mucho más marcada que al de años anteriores: en 2017, la UIA midió un crecimiento de 1,4 % y en 2018 una caída del 3 %. Superada la primera mitad del año, el 2019 manifiesta una caída de más del doble y la previsión para el bimestre agosto-septiembre no es alentadora.

“La coyuntura post-PASO profundizó la incertidumbre y agravó la débil dinámica de la industria manufacturera, a partir de la inestabilidad cambiaria y la suba de tasas de interés. Esto posterga la reactivación de la demanda y complica el acceso al financiamiento productivo por parte de las empresas industriales”, indica el texto publicado por la UIA.

Los números están muy lejos de los publicados por el Indec, producto de que los sistemas de medición son muy distintos. El peso de la producción automotriz fue determinante en el porcentaje medido por la UIA, que mide solo la producción de automóviles y no la producción indirecta, como carrocerías. “Si bien en julio hubo una notoria desaceleración de la caída de las ventas al mercado interno por el impacto del plan Julio 0km, las mismas fueron en gran medida abastecidas por stocks remanentes (se desacumularon 8.200 unidades), y no hubo gran impacto en la producción”, apunta el documento.

La acumulación de stock era una de las razones que esgrimían tanto concesionarios como la plantas para justificar el parate y las consecuentes suspensiones que ya son –lamentablemente- características del sector.

La caída del empleo según la entidad que conduce Miguel Acevedo –que se reunió días atrás dos veces con Alberto Fernández- fue de 0,2 % en términos desestacionalizados en comparación con junio, lo que significó 1.817 puestos laborales menos. En la comparación interanual, la baja fue de 62.748 puestos de trabajo, una caída del 5,4 %.