El legado de Fidel

A pesar del histórico embargo económico, Cuba cuenta con un importante aparato biotecnológico gracias a la investigación científica que promovió Fidel Castro en la década del ‘80. Hoy la isla tiene cinco vacunas en desarrollo y busca garantizar la inmunidad contra el covid a los países más pobres que han quedado excluidos de los acuerdos con los grandes laboratorios.

 Jueves, 1-abril-2021

Fidel Castro apostó al interferón para combatir el dengue en la década del 80. Hoy es un producto clave para enfrentar al coronavirus.


Si detrás de la vacuna Pfizer se esconde el fondo BackRock – el grupo de acreedores que intentó impedir la reestructuración de la deuda argentina – detrás de la Soberana 2 y Abdala está la semilla de Fidel Castro.

Durante la década del ’80 y entusiasmado frente a la posibilidad de combatir el dengue, el líder revolucionario apostó a la construcción de un aparato biotecnológico para la región. “El contenido humano de estas investigaciones estimuló mucho nuestro interés y por eso surgió la idea de crear el primer centro de investigaciones biológicas”, expresó en aquel momento.



Cuatro décadas después, la pandemia encuentra a Cuba con alrededor de 31 empresas de investigación y 62 fábricas en el rubro. A pesar del histórico embargo económico y la escasez de insumos y equipamientos, la isla tiene cinco vacunas en desarrollo y dos de ellas – la Soberana 2 y Abdala – atraviesan la Fase III. Podrían comenzar a aplicarse en mayo y, si todo va bien, el 60% de su población estaría inmunizada para el mes de agosto.

La posibilidad de almacenar la vacuna a altas temperaturas y los sueros baratos significan una gran esperanza, no sólo para el pueblo cubano, sino para los países más pobres que quedaron excluidos del acceso a las vacunas luego del acaparamiento que realizaron las grandes potencias. A su vez, la posibilidad de vender la vacuna a otras naciones como Irán o Venezuela, representaría una nueva fuente de ingresos para Cuba que ha sufrido la caída del turismo y padece una profunda crisis económica.

El martes pasado, el Instituto Finlay de Vacunas y el Centro de Inmunología Molecular enviaron la documentación sobre la Soberana 2 al gobierno argentino que, de acuerdo a los resultados de la Fase III, podría avanzar en la compra de dosis para inmunizar a la población y así contribuir a frenar las miles de muertes que ya se cobró la segunda ola en todo el mundo.