El lobby ya no tendrá caretas

La Cámara de Diputados aprobó en sesión especial una norma que legaliza el aporte de empresas privadas a los partidos políticos. La decisión es un paso adelante en la privatización de la política y permitirá una influencia más fuerte –y formalizada- del poder económico en las decisiones soberanas de un país. El lobby legal ahora tiene la puerta abierta.

 jueves, 16-mayo-2019

La votación en Diputados fue casi un trámite. El macrismo junto con el peronismo no kirchnerista lograron la aprobación.


El macrismo y sus aliados legislativos –el Frente Renovador, Alternativa Federal y algunos partidos provinciales- lograron la aprobación por mayoría absoluta de las modificaciones a la Ley de Financiamiento de Partidos Políticos. La medida contó con el rechazó del kirchnerismo, el espacio Red x Argentina y la izquierda. En total, fueron 147 votos a favor y sólo 69 en contra.

Gracias a esta modificación legal, se blanquean los aportes de personas jurídicas –es decir, de empresas- a los espacios políticos para el desarrollo de sus actividades y, en especial, para las campañas. El aporte realizado por cada empresa no podrá superar el 2 % de los gastos autorizados por la ley. Quienes defienden la ley, destacan que los aportes deben ser bancarizados lo cual, en teoría, garantizaría que no sean surgidos de actividades ilegales.

El proyecto supone un paso adelante en la privatización de la política y una apertura a que los intereses de las grandes multinacionales tallen más todavía en las decisiones de los representantes del pueblo. La diputada María Emilia Soria, del FpV, destacó que, al ser el lucro la finalidad principal de las empresas, “es lógico que pretendan una contraprestación a cambio” de sus aportes económicos.

Podrán verse pulular por los despachos oficiales a lobbystas cuyo trabajo es conseguir una ley a medida de su empresa, una licitación, habilitaciones, etc. En algunos países, esto esta institucionalizado (se puede ver en la serie House of Cards, por ejemplo).

Para Cambiemos, la medida supone un alivio, teniendo en cuenta el peso que lleva desde que saltó a la luz el escándalo de los aportantes truchos, en el que se utilizaron a beneficiarios del Anses –personas de las clases más vulnerables- y a otras personas para hacerlos aparecer como aportantes a la campaña del macrismo en provincia de Buenos Aires en 2017 y a nivel nacional en 2015. Incluso, algunos funcionarios y candidatos del propio partido oficialista admitieron haberse sorprendido al verse como aportantes, cuando nunca habían entregado esos montos. La nueva ley evita el ‘problema’ de tener que buscar aportantes truchos: ahora serán las propias empresas.

Menos espacio gratuito en TV

“Espacio gratuito asignado por la Dirección Nacional Electoral”, podemos escuchar en los spots políticos de cada campaña. La ley, hasta ahora, planteaba que los medios audiovisuales deben ceder el 10 % de tiempo de pantalla a los partidos en tiempo de campaña. Ahora, ese porcentaje se redujo a 5 %. Cuanto menos es ese porcentaje, mayor es la influencia que tienen las desigualdades económicas entre partidos, ya que quien más plata tenga, más publicidad podrá pagar.