El medio ambiente devorado

El último informe de la ONU sobre cambio climático advierte que es necesario revertir los usos forestales y agrícolas del suelo de manera urgente para combatir el deterioro del ambiente. Mientras, Greenpeace denunció la deforestación que está devastando el Gran Chaco argentino por el avance de la explotación ganadera.

 viernes, 9-agosto-2019

La deforestación indiscriminada para la cría de ganado está poniendo en jaque el equilibrio de los ecosistemas en regiones como el Gran Chaco argentino.


El 23% del calentamiento global del planeta es consecuencia de la explotación agropecuaria, que no solamente degrada los suelos sino que también consume el 70% del agua. Las cifras se desprenden el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, que presentó la Organización de Naciones Unidas para la negociación de los nuevos acuerdos que deberán discutir los países durante la 50° Cumbre Climática que se celebrará en diciembre en Chile.

El trabajo, el segundo de los tres que se encargaron luego de la firma del Acuerdo de París de 2016, fue aprobado luego de cinco días de reuniones de científicos de todas las áreas vinculadas con el medio ambiente y subraya que se trata de información recolectada para “una mejor gestión del suelo” con lo que se aspira a “contribuir a frenar el cambio climático, aunque no es la única solución”.

Una de las principales recomendaciones es que los gobiernos modifiquen el uso de los bosques y la explotación ganadera, una de las principales causantes de la degradación de los suelos. Y sobre este punto suma una advertencia que apunta con firmeza a la modificación profunda de los hábitos alimentarios mediante “la puesta en marcha de políticas que reduzcan el despilfarro de comida e influyan en la elección de determinadas opciones alimentarias”, dice el informe y subraya en este punto la promoción de dietas menos carnívoras y que reduzcan la población obesa o con sobrepeso, que ya alcanza a 2.000 millones de personas.

En la misma dirección pero con otras alarmas, una investigación presentada por Greenpeace pone el foco sobre la deforestación en el Gran Chaco argentino, como consecuencia del avance de la frontera agrícola y la explotación descontrolada de la ganadería intensiva.

Con el título “El sacrificio de los bosques del Gran Chaco”, el trabajo reúne información recolectada durante un año de trabajo en las provincias del Chaco, Salta, Santiago del Estero y Formosa, sobre la región denominada Gran Chaco y que está sufriendo la destrucción de sus bosques y ecosistemas por la acción de empresas productoras de ganadería vacuna para exportación y de las cadenas de supermercados y mayoristas de Europa y de Israel que consumen la producción de los frigoríficos de estas regiones.

“Hay 10 millones de hectáreas de bosques en riesgo por el avance de la ganadería industrial. La actual crisis climática y la pérdida de biodiversidad exige un freno urgente de la deforestación.” dijo Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Andino, que reclama por la aplicación de una política de Deforestación Cero en esta zona.