El miedo a la democracia

Ayer el Consejo Nacional Electoral de Ecuador cedió ante la presión de la Contraloría del Estado e inhabilitó la participación del partido político que lidera Rafael Correa en las elecciones del 2021. Según señaló el ex presidente, la medida forma parte de una estrategia regional en la que ya fueron proscriptos Luiz Inácio Lula Da Silva en el año 2018 y Evo Morales en febrero pasado.

 lunes, 20-julio-2020

Los ex mandatarios latinoamericanos sufrieron los embates del lawfare en la región y fueron proscriptos en las elecciones de sus respectivos países.


El pasado 22 de junio, la Contraloría General de Ecuador – la máxima institución de control fiscal del Estado – a través de su titular, Pablo Celi, adjudicó responsabilidades administrativas al Consejo Nacional Electoral por haber permitido la inscripción de cuatro movimientos políticos para las elecciones presidenciales de febrero del 2021 que, según habían advertido, presentaban “irregularidades”: no cumplir con el apoyo del 1,5% del padrón electoral. Ante estas presiones, el órgano electoral terminó cediendo y efectivizó ayer – por medio de una sesión virtual que no fue transmitida en vivo por “problemas técnicos” – la suspensión de Podemos, Libertad es Pueblo, Justicia Social y Fuerza Compromiso Social, cuyo líder es el ex presidente Rafael Correa.

Si bien las organizaciones cuentan con 10 días para emitir su “descargo y alegatos”, la medida significa una clara proscripción al ex mandatario que, en febrero de este año, lideraba las encuestas con el 33% de la intención de votos, de acuerdo a un sondeo llevado adelante por el Centro de Investigación y Estudios Especializados (CIEE). “Esto es un mamotreto, un absurdo total”, señaló Rafael Correa esta mañana durante una entrevista que le realizó Víctor Hugo Morales en Radio Nacional.

Casualmente – o causalmente – hoy el Tribunal de Apelación de la Corte Nacional de Justicia de su país ratificó la condena de ocho años de prisión que pesa sobre el ex presidente por supuestos “sobornos” y que había sido apelada por sus abogados. “Hay 2.000 causas judiciales pospuestas debido a la pandemia y solo dieron paso a la mía porque quieren una condena antes de septiembre cuando empiece el registro de las candidaturas”, indicó el líder político hace algunas semanas a La Vanguardia.

Modus operandi en la región

Exiliado en Bruselas, Rafael Correa habló de una guerra jurídica mediática, cuyo autor intelectual es Estados Unidos. “Es una estrategia regional”, sostuvo. “Todos están contra nosotros, menos el pueblo”, precisó. En ese sentido, las disposiciones, tanto de los órganos electorales como judiciales, se asemejan a lo ocurrido con los ex mandatarios Luiz Inácio Lula Da Silva y Evo Morales, quienes también sufrieron la proscripción y fueron inhabilitados para participar en los comicios de sus países, previa detención (en el caso del presidente brasilero) y destitución (en cuanto al dirigente boliviano).

Lula Da Silva fue impedido de participar en las elecciones del 2018 “horas antes” del inicio de la campaña electoral. El Tribunal Superior Federal (TSF) de su país argumentó que, al tener una sentencia en segunda instancia, la “ley de ficha limpia” le impedía postularse como aspirante a presidente de Brasil. Con respecto a lo sucedido con Evo Morales, el motivo que esgrimió el Tribunal Electoral de Bolivia para que no se presentara como candidato a senador por Cochabamba fue que no cumplía con el requisito de “residir en el país desde hace dos años” ya que, producto de la Dictadura que lo destituyó y que amenazaba su vida, tuvo que exiliarse en Argentina.