El montañista Mauricio

En reunión de gabinete ampliado, Macri insistió con la metáfora de cruzar el Aconcagua y dijo que falló en “ser el último de la procesión y caminar detrás de cada argentino”. Aseguró que el lunes no se enojó con el electorado y se quejó de los que “actúan como si ya no estuviéramos más”. Carrió dijo que odia pagar Ganancias, llamó “ordinario” a Alberto Fernández y pidió: “No se borren”.

 jueves, 15-agosto-2019

Macri intentó levantar su imagen en una reunión con todos sus funcionarios en el CCK.


El macrismo hizo una reunión de gabinete ampliado en el CCK para intentar dar una demostración de fortaleza ante la profunda crisis política y económica que atraviesa el país. El presidente dijo que “aquello que pareció el lunes un enojo no era con la gente” sino “conmigo mismo, por qué pude haber hecho para no exigirles tanto y entenderlos”. “Todos los problemas que aparecieron en abril del año pasado transformaron cada fin de mes en el Aconcagua”, insistió en pose de montañista.

“Sos más sabio y crecés si no te dedicás a echarle la culpa a otro de lo que está pasando. Ese es el secreto, es no decir ‘no entiende nada, ¿cómo no se van a dar cuenta de que nos tenían que votar?’”, lanzó Macri. Sin embargo, aunque dijo haber escuchado el mensaje de las urnas afirmó que muchos que votaron en contra del Gobierno lo siguen apoyando: “Eso no cambio, aún en aquellos que el domingo votaron desde la bronca de la situación económica. Ellos siguen pensando lo mismo que nosotros. El desafío es volver a conquistar esa esperanza”.



Macri se quejó de que “el mundo ya actúa como si nosotros ya no estuviéramos más, que ya están los que vienen” y sostuvo que “el poder actúa como que nosotros ya no estamos”. Además, consideró que “la Argentina acumula rarezas” como las PASO que fueron “una gran encuesta nacional que generó un supuesto presidente virtual, pero la realidad es que acá les está hablando el presidente que sigue gobernando”.

“Siempre dije que mi tarea era tratar de ser el último en la procesión, caminar detrás del último argentino en este cambio que estamos haciendo. Si yo puedo estar detrás del último ninguno se va a quedar en el camino y lamentablemente fallé. No pude estar detrás del último”, manifestó el presidente.

Antes, la diputada Elisa Carrió volvió a hablar en tono mesiánico y con metáforas bíblicas. La dirigente chaqueña se refirió al momento en que los hebreos salieron a la libertad y soltó: “Muchachos: es cómodo ser esclavos. Le estoy hablando al pueblo de la Nación, le estoy hablando a las mujeres pobres del norte, le estoy hablando a los pobres pues yo soy del norte, soy gorda, periférica, provinciana y marginal”.

En esa dirección, sostuvo que “hay muchos tentados a volver a la comodidad transitoria del dictador, es decir del faraón o la faraona…o Zannini que es el más inteligente y está detrás de todo”. Le pidió a Macri “atravesar las tormentas” y agregó: “A nosotros no nos van a sacar de Olivos. Los que nos quieren mover nos van a sacar muertos, pero no nos van a sacar sino de pie”.



En tono tremendista, Carrió pidió que “no voten a los que manejan la droga porque sus hijos están muriendo y van a seguir muriéndose a los 30 años”. Además, dijo que “Alberto Fernández es un ordinario” y celebró la suba del mínimo no imponible de Ganancias: “Está muy bien, porque si algo sienten los sectores asalariados es que es injusto. Yo odio pagar Ganancias, imagínense uno que gana menos”.

Por último, hizo un llamamiento a los dirigentes propios: “Tengo la certeza de que en octubre ganamos por paliza. No se borren: los que se borran son cobardes”.