“El neoliberalismo no puede funcionar sin autoritarismo”

El exministro de Educación, Alberto Sileoni, analizó la creación del Servicio Cívico Voluntario en Valores. “Si queremos darles un destino a esos muchachos, hay uno que se inventó hace más de 300 años en Occidente y se llama escuela”, expresó en tono ácido contra la decisión del gobierno. Además, dijo que en poco tiempo la iniciativa quedará en la nada.

 miércoles, 17-julio-2019

El exministro dijo que "hay que desentrañar en qué lado del ADN de los argentinos esto pega positivamente".


La creación del Servicio Cívico Voluntario en Valores –algo que el propio Miguel Pichetto denominaba en 2010 como un ‘servicio militar light’- generó una gran polémica porque muchos de los objetivos tienen que ver con funciones más relacionadas a lo pedagógico y educativo. El exministro de Educación, Alberto Sileoni, criticó la medida que, según Bullrich y Finocchiaro, apunta a jóvenes que están fuera del sistema educativo y laboral: “Si queremos darles un destino a esos muchachos, hay uno que se inventó hace más de 300 años en Occidente y se llama escuela”.

Para Sileoni, con esta medida el gobierno “le habla a un electorado cautivo que no es nuevo en Argentina, que quiere mano dura y orden”. “Se habla de ejemplaridad, como dijo Bullrich. También es ejemplar que Milagro Sala esté presa. El neoliberalismo no puede funcionar sin autoritarismo”, subrayó, y dijo que “el disciplinamiento se hace en nombre de valores en los que supuestamente todos coincidimos, pero yo no coincido en uno solo de los que la ministra Bullrich llama valores”.



Sileoni insistió en que esto refuerza y pivotea sobre un concepto muy presente en la subjetividad de muchas personas, que es el ‘orden’. “Detrás de esto también está la idea de ordenar la sociedad para que cada uno esté en su lugar. Vos acá, vos allá, todos ordenados, una sociedad absolutamente desoladora”, opinó, y profundizó argumentando que el ‘orden’ que se propone “es un orden para una sociedad amarreta, donde algunos puedan ir a la escuela y otros terminen allí”.

“En 4 ó 5 meses esto queda en la nada. Son anuncios, este es un gobierno de anuncios. Se la pasan anunciando cosas que después no ocurren. Sirve para juntar votos, como distractor, para atornillar el núcleo duro intenso. En el fondo hay una cosa de odio, de que nadie se salga de su lugar. Esa es una sociedad absolutamente contraria a la sociedad pedagógica que propone la escuela nacional”, reflexionó el exfuncionario.

Por último, Sileoni criticó la implementación del programa. Señaló que Santiago del Estero o Mercedes “no parecen lugares donde puedan ir la gran cantidad de jóvenes que no tienen destino cuando en el Conurbano bonaerense viven 9 millones de habitantes”. Consideró que este plan “institucionaliza la desigualdad” y pidió no llamar Ni-Ni a los jóvenes que no estudian ni trabajan: “Son mal llamamos Ni-Ni. Tendríamos que tener respeto y decir que ‘ni pueden trabajar ni pueden estudiar’. Hay que mejorar la escuela y retenerlos”.