El ojo del huracán

Con el mayor número de contagios en el mundo, 22 millones de nuevos desempleados y luego de las protestas a mano armada frente al capitolio de Michigan, Estados Unidos se convirtió en punto neurálgico de la tensión entre pandemia, cuarentena y recesión económica. Para sumar malestar Donald Trump "sugirió" a los gobernadores abrir las fábricas y reactivar los mercados a partir del lunes.

 viernes, 17-abril-2020

Una manifestación con armas y carteles contra la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer protestó contra el confinamiento y reclamó implementar el plan de apertura propuesto por Trump.


Estados Unidos sigue encabezando el ranking trágico de la mayor cantidad de contagios mundiales de coronavirus, a un ritmo de 30.000 nuevos casos por día desde hace semanas y un total que hoy llegaba a las 675.000 personas.

Por si el drama sanitario fuera poco, el país sumó 22 millones de nuevos desempleados como consecuencia de la cuarentena y el paro de actividades productivas, mientras Donald Trump echa leña al fuego desde la Casa Blanca y dice que “América quiere abrir, los americanos quieren abrir”. Para respaldarlo, el miércoles se manifestaron sus militantes con armas y pancartas intimidatorias contra la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, que además de demócrata es una de las principales propulsoras del aislamiento social en tiempos de pandemia.

Pero Donald insiste con que la economía es lo que importa y, luego de asegurar que como presidente tiene derecho de decretar “la apertura forzosa de fábricas y comercios”, tuvo que dar marcha atrás y “propuso” a los jefes de estado un plan de apertura en tres fases, que dejará a criterio del gobierno de cada estado.

El proyecto se anunció el mismo día en que las muertes tocaron un pico de 4.500 en 24 horas, que llevó la cuenta a un total de 33.000 fallecimientos por Covid-19 desde el ingreso del virus a Estados Unidos y que ya superó a Francia, España e Italia.

El plan de Trump sugiere reiniciar las actividades en una primera fase donde las escuelas continuarán cerradas, seguirán prohibidas las visitas a geriátricos, las concentraciones de más de 10 personas, el incentivo al teletrabajo y el disntanciamiento social en restoranes, gimnasios y cines.

La segunda etapa de apertura permite la reapertura de las escuelas, bares y agrupamientos de hasta 50 personas, mientras que la última fase permitirá la reapertura de visitas a residencias y hospitales y el funcionamiento normal de lugares de trabajo, pero manteniendo el distanciamiento social en restoranes, bares y cines.