El pan duro

En el último año la bolsa de harina aumentó de $230 a $950 y entre 2015 y 2019 los argentinos redujeron el consumo de pan de 90 kilos por año a menos de 75.

 martes, 23-julio-2019

Los panaderos comenzaron 2019 en estado de emergencia nacional por el alto costo de los insumos y la caída profunda de las ventas.


El estado de emergencia continúa entre los empresarios panaderos, que aseguran que el kilo de pan ya debería estar un 30% más caro pero que sostienen los precios porque la recesión hizo bajar el consumo de manera preocupante.

En los últimos dos años, el consumo promedio por persona bajó de 90 kilos a 75 kilos por año, un piso que tiene en vilo al sector y que, sumado al aumento de los costos de los servicios, llevó al cierre de cientos de panaderías en el primer semestre del año.

Al panorama se suma la aparición de nuevos locales clandestinos, o el pase a la clandestinidad de panaderías que hasta ahora venían funcionando en regla. “Si bien las ventas ahora están algo estables por motivos estacionales, el empleo en el sector no se crea y los obreros que se jubilan o renuncian, no se reemplazan”, agrega Jorge Vitantonio, tesorero de la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa), sobre la realidad de la industria.

“Es muy difícil seguir en este camino. Vemos caer a nuestros compañeros de ruta. Es más caro el gas que la luz”, agrega Vitantonio en una entrevista con BAE Negocios.

Otro de los problemas que señaló el representante de los panaderos es la quita de los subsidios a la industria, lo cual ajustó todavía más la soga. “El 50% del subsidiodel gas que le daban a algunas panaderías, no lo dan más. Vendemos el pan felipe a $65, pero debiéramos venderlo a ochenta”, agregó y dijo que la rebaja prometida en los aportes patronales nunca se cumplió y el sector permanece en estado de emergencia por la imposibilidad de sostener el nivel de costos y obligaciones fiscales.

“Mediante la ENAC (Asociación de Empresarios Nacionales), se pidieron medidas urgentes como la aprobación de la ley Pyme, dormida en el Congreso. Hemos pedido al Gobierno una señal política clara para las pymes, y por ende al sector, ya que aumenta en forma considerable la clandestinidad”, agregó, a propósito del aumento de panaderías “truchas”. “La clandestinidad no es una avivada o un acto de maldad; es una decisión de supervivencia que hay que solucionar”, definió.

“Nunca pasó que costara más quemar los hornos con gas, que con leña o combustible líquido. Cuando instalamos el gas, una de las causas era porque resultaba más económico además de la limpieza. Esto no resiste el menor análisis, busquemos las comparaciones que busquemos. Por más voluntad que le pongamos, estamos viendo como caen alrededor nuestro las pymes”, señaló y recordó que 2019 comenzó con la declaración de “emergencia nacional” de parte de la Faipa, tras el cierre de más de mil locales en 2018.