El plan Represión Para Todos

La Gendarmería ingresó a la Universidad de Río Negro y reprimió violentamente a estudiantes y docentes que mantenían una toma para reclamar por el recorte presupuestario. Hubo al menos ocho detenidos. La violencia de la represión fue llamativa.

 martes, 11-diciembre-2018

La Gendarmería fue a la Universidad y reprimió durante todo el lunes.


Eran las primeras horas del día cuando un impresionante despliegue de la Gendarmería Nacional entró en acción. Las crónicas que llegan desde la Patagonia hablan de 70 gendarmes, un camión hidrante y 15 móviles. Así, la Gendarmería mostró los dientes frente al edificio conocido como “La Casona”, donde funciona el vicerrectorado de la Universidad Nacional de Río Negro, en la ciudad de General Roca.

Estudiantes y docentes iniciaron una toma en ese edificio hace 3 meses, para reclamar por que les retiren causas judiciales iniciadas en otras protestas. Fue cuando todo el país reclamó por los recortes en el presupuesto universitario, hecho que motivó protestas masivas en distintos lugares (en nuestra ciudad hubo una marcha de 100 mil personas).



Durante la mañana, la Gendarmería ingresó al edificio y en medio de un violento desalojo detuvo a siete mujeres. Luego, también quedaría detenido el abogado que pretendía defenderlas. La denuncia que sirvió como resorte para iniciar la represión fue presentada por las autoridades de la universidad, que luego intentaron justificar lo ocurrido diciendo que ellos les habían ofrecido a los manifestantes levantar la toma. Como no lo hicieron, les mandaron a los gendarmes para que metan palo y bala. “La toma no fue pacífica”, esbozaron las autoridades de la universidad.

Zulma Dávila, secretaria general de la CTA Autónoma, rechazó el hecho y dijo: “Justo hoy 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos y a 35 años de la recuperación de la Democracia en la Argentina, las fuerzas federales ingresan a la universidad pública de manera ilegal como en la Noche de los Bastones Largos”.

Organismos de derechos humanos, movimientos sociales y sindicales rechazaron el operativo. La Correpi denunció que hay una “avanzada represiva” contra las expresiones opositoras.