El populismo bueno

La crisis es tan profunda que el gobierno ahora estudia medidas para reactivar el consumo que criticó desde el primer día, como los acuerdos de precios. También incrementó los fondos para los sindicatos para frenar un paro nacional y autorizó un aumento y un bono extra a los estatales.

 martes, 9-abril-2019


La intervención del Estado en la economía fue demonizada por el macrismo desde el primer día de su gestión. “No buscamos atajos”, la “economía debe regularla el mercado”, “las medidas populistas nos llevaron al fracaso”, y así un largo etcétera para justificar las políticas neoliberales que destrozaron la economía y nos endeudaron en tiempo récord.

Pero como la necesidad tiene cara de hereje, todo lo que era malo del kirchnerismo ahora el macrismo lo estudia para poder seguir respirando y llegar a octubre con chances electorales. Entre las medidas que estudia el gabinete para estimular el consumo interno está el de incorporar más productos de consumo masivo y puntos de venta al programa de Precios Cuidados, que hoy casi no se cumple.

También, facilidades crediticias para la compra de electrodomésticos nacionales y eficientes en términos de energía, y una ampliación de los préstamos de la Anses para jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El otro manotazo de ahogado es el que menos le gusta: incrementar los fondos para las obras sociales que manejan los sindicatos, que el jueves pasado hicieron una gran demostración de fuerza y anunciaron un posible paro nacional para este mes. Para frenarlo, el gobierno oficializó ayer lunes un decreto presidencial que incrementa en 13 mil millones de pesos para las obras sociales que controlan los gremios.

Se incluyó además un subsidio para los jubilados destinado a los que siguen en su obra social pero que desde el PAMI y el sistema social les aporta al sistema solidario.

Y la última, por ahora, es el anuncio de un 3% a los estatales para compensar la caída del salario en 2018, más el pago de un bono de 2 mil pesos para abril que cobrarán en mayo los 180 mil estatales nacionales. Esto más algunas otras mejoras redondearán un aumento del 28% de la paritaria 2018, con una inflación del 47,6% el año pasado. Veinte puntos de pérdida de poder adquisitivo.

Paliativos, supuestos atajos que el macrismo se cansó de denostar y que hoy resultan imprescindibles para que la crisis autoinfligida no se lleve puesta las aspiraciones reeleccionistas del mejor equipo de los últimos 50 años.