El presidente Macri y el ‘cenador’ Schiaretti

El gobernador le dio un trato diferencial a Macri en su visita a Córdoba, aunque en las declaraciones lo negó. Cenaron juntos por la noche en un restaurant de nuestra ciudad. Un hombre le reclamó al presidente haber vaciado el país y una adherente cambiemita le gritó “chau, yegua”, en referencia a la expresidenta.

 jueves, 25-julio-2019

El presidente junto a su esposa y el gobernador, en el estrecho restaurant Papagayo.


La aparente neutralidad de Schiaretti en relación a la elección nacional –que ya de por sí era un apoyo implícito al presidente- terminó de romper sus formas ayer, cuando el gobernador accedió a cenar en un restaurant con el presidente y su esposa. A los otros candidatos –Fernández y Lavagna- los recibió en una reunión protocolar en el Centro Cívico, mientras que con Macri salió de la Casa de Gobierno y tuvo un encuentro de tipo personal con una fuerte cobertura mediática que no hubo en los otros casos.

El restaurant Papagayo, uno de los más exclusivos de la ciudad, fue el escenario de la cena, tras un día en el que Macri mantuvo reuniones con productores e industriales en el este de la provincia. Allí, dijo que “sobre estas bases, queridos cordobeses, estamos listos para ir por más, por el proyecto de crecimiento de 20 años ininterrumpidos” y luego puso dibujó otra pieza de la campaña del miedo: “La recuperación se va a consolidar cuando despejemos una incertidumbre grande que hay en el mundo respecto a nosotros. Ustedes saben cuál es: si vamos a volver atrás o vamos a terminar de cruzar el rio para abrazar el futuro para siempre”.

En ese marco, pidió que “todos vayan a votar en las PASO para que demos el mensaje desde ahí, que los argentinos no vamos a volver atrás”.

La cena con Schiaretti comenzó temprano, para que el presidente pudiera terminar de ver el partido de Boca en el hotel Quorum. En la llegada al restaurant, un hombre burló la seguridad presidencial y le espetó: “Vaciaron el país, hijos de puta”. A ese reclamo, algunos adherentes al presidente comenzaron a vivarlo y una señora le gritaba al manifestante “chau, yegua”, en referencia a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“Como corresponde en democracia, acepté. Recibo a todos los candidatos. Si otro candidato me invita a cenar o almorzar voy a ir. Yo trato a todos los candidatos de la misma manera”, dijo Schiaretti. Sin embargo, el gesto político hace cada vez más inocultable la adhesión del gobernador y una parte del peronismo provincial a la fórmula Macri-Pichetto. El presidente también se esforzó por convencer de que “no hay trato preferencial, solo tenemos muy buena relación”. La foto de anoche, muy distinta a la que se sacó con Alberto Fernández y la dupla de sus otrora cercanos Lavagna y Urtubey, deja la certeza de que, además de gobernador, Schiaretti es ‘cenador’ de Macri.