El primer educador

Con casi un millón de infectados y más de 56 mil muertes por coronavirus, Donald Trump continúa priorizando la economía por sobre la salud de la población norteamericana. Ayer sugirió a los gobernadores la reapertura de las escuelas antes de junio argumentando que los chicos han respondido muy bien a la pandemia. El presidente republicano presiona para que los padres vuelvan a trabajar y se reactive la economía, pero desde las organizaciones que nuclean a los docentes rechazaron la propuesta.

 martes, 28-abril-2020

A pesar de que Estados Unidos continúa siendo el país más complicado por el coronavirus, el presidente republicano Donald Trump puso a los niños como excusa para pedir la reapertura de las escuelas y, de esa manera, reactivar la economía.


Estados Unidos es el país que encabeza el número de infectados por coronavirus en el mundo. De los más de 3 millones de contagiados que hay en todo el planeta, el país norteamericano es responsable de un tercio: casi un millón de casos y más de 56 mil muertes por Covid-19. Con los estados divididos – en algunos se dispuso el aislamiento social y obligatorio y en otros no – Donald Trump no detiene la compulsiva sugerencia de medidas en las que prioriza, de manera evidente, la economía por sobre la salud de su población.

Si hace unos días propuso la delirante idea de que las personas infectadas por el virus se inyecten desinfectante en sus cuerpos o calor para curarse de la enfermedad, ahora consideró que es necesario reabrir las escuelas públicas antes de junio porque “los chicos han respondido muy bien en este desastre que hemos atravesado todos”. Poniendo como excusa a los niños, el mandatario lanzó esta propuesta durante una videollamada que mantuvo con los gobernadores para el regreso de las actividades productivas. De manera evidente, Trump busca que los padres de los alumnos vuelvan a trabajar y, para eso, necesita a los niños en las aulas.

Desde las organizaciones que nuclean a docentes – Federación Estadounidense de Maestros – y administran las instituciones educativas rechazaron la idea porque señalaron que no están dadas las condiciones sanitarias. Explicaron que la medida podría traer muchos perjuicios y aconsejaron que el ciclo lectivo comience directamente en el mes de septiembre. Según expresaron desde la Asociación Estadounidense de Administradores de Escuelas, las pautas para la reapertura – que se coloquen las mesas de los alumnos con dos metros de distancia, se sirvan las comidas en el aula en el lugar de la cafetería y se cierren los patios de juegos – no son suficientes ni son seguras para el bienestar los de los estudiantes.

“La cura no puede ser peor que el problema mismo. Ten cuidado, mantente seguro y usa el sentido común”, twitteó hace unos días Donald Trump. Un sentido común que parece no compartir ninguno de los gobernadores que no respondieron a su propuesta, según lo que informó The Associated Press. Cabe recordar que, en materia educativa, el excéntrico presidente no tiene buenos antecedentes: en el año 2018, sugirió que los maestros concurran armados a las aulas para evitar los tiroteos en las escuelas.