Despejado

30°

Córdoba
Capital

EN VIVO
NADA DEL OTRO
MUNDO
/ de 7 a 9 hs
suscripcion alreves.net.ar

El Rey de los impuestos

Con el único objetivo de cumplir con el FMI para poder terminar su mandato, Macri profundiza un esquema fuertemente regresivo, con tributos al consumo que recaen sobre trabajadores, jubilados y Pymes. Y va por más: Ganancias en indemnizaciones de personal jerárquico, venta de inmuebles, revalúo impositivo de las propiedades y aumento de Bienes Personales.

 Miércoles, 7-noviembre-2018


Camilo Ratti

“Tengo estos principios, si no te gustan tengo estos otros”, decía la famosa frase de Groucho Marx que calzaría a la perfección en el Presidente Macri, quien no se cansa de repetir que la presión tributaria argentina es una de las más altas del mundo –lo que no es real-, al mismo tiempo que mete mano en todos los bolsillos para cumplir con el Fondo Monetario Internacional, el pulmotor al que echó mano para poder cumplir su mandato.

“Lamentablemente, una parte de lograr el déficit cero el año que viene es el aumento de impuestos y otra parte con la reducción del gasto”, dijo Macri la semana pasada en Río 4 ante periodistas muy complacientes. Horas antes, en Trenque Lauquen, había dicho que había que bajar los impuestos.

Para alcanzar la principal exigencia del Fondo, en 2019 Argentina tendrá un incremento de la presión de los impuestos cobrados nacionalmente que equivale al 1% del PBI, pasando la presión tributaria del 25,8% del PIB en 2015 al 26,2% el año próximo.

Y aunque los impuestos son la herramienta que tiene el Estado para financiarse, la discusión es política: qué actores de la economía pagan y en qué medida. En Argentina pagan impuestos las empresas y las personas físicas, pero los principales ingresos recaudatorios del Estado Nacional son el IVA, que es el impuesto más regresivo de todos porque pagan lo mismo una persona rica que una persona pobre, seguido por impuestos específicos (bebidas alcohólicas, por ejemplo) y el impuesto al cheque.

politica tributaria regresiva

Macri profundiza un sistema fiscal basada en tributos al consumo, no al patrimonio.

La ideología no está exenta a la hora de cobrar: el macrismo subió los impuestos al vino, pero bajó los de autos de alta gama. El primero es un consumo masivo, el segundo para quienes tienen alto poder adquisitivo.

“Con las provincias incluidas, Argentina tiene una carga impositiva de entre el 24 y el 25%, los países escandinavos mas del 50%. La diferencia es que allá los que más pagan impuestos son los ricos”, explica a este portal el economista José María Rinaldi.

La conducta de Macri ha sido bipolar, errática y contradictoria. Empezó con una baja de impuestos al campo apenas llegó al gobierno y la promesa de reducir impuestos para generar inversiones. Pero eso nunca ocurrió. Ni siquiera en el sector agroexportador: según datos del Indec, en el 2015 se exportaron 13.301 mil millones de dólares en productos primarios y en el 2017 12.845. Y en los dos últimos dos se exportó por debajo del promedio de los seis anteriores.

Ahogado financieramente, cuando parecía que el barco no llegaba al puerto al dispararse el dólar de 30 a 40 pesos en una jornada, Cambiemos reinstaló las retenciones a un sector altamente rentable, aunque con un importe mínimo: 4 pesos por cada dólar exportado (que se licúa con la inflación) 3 pesos para la industria, al tiempo que redujo en 66% promedio los reintegros impositivos para la producción fabril.

El proyecto de Presupuesto 2019 contempla una autorización al Poder Ejecutivo para gravar 0,25 % los inmuebles rurales como Impuesto a los Bienes Personales, que antes estaban exentos porque los productores debían pagar el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, que se eliminará en 2019.

Las mineras, que son empresas multinacionales que industrializan los minerales afuera del país, seguirán sin pagar retenciones.

Ganancias, otra estafa

Una de las principales promesas de campaña fue la eliminación del impuesto a las Ganancias de los trabajadores. Nada más alejado de la realidad: 1 de cada 5 trabajadores paga retenciones con el macrismo.

“A casi 2 millones de trabajadores en relación de dependencia, jubilados y pensionados les retuvieron de sus sueldos y haberes en julio pasado el impuesto a las Ganancias. Son 250 mil mas que en 2016 y 745 mil que en 2015, casi el 20% de los 9 millones de asalariados del sector público y privado registrados”, publicó Clarín en julio pasado. Sí, Clarín, el principal aliado del gobierno.

No conforme con eso, Macri firmó el decreto 976/2018 que grava indemnizaciones a personal jerárquico, lo que sería inconstitucional según diputados de Unidad Ciudadana. “No sólo es ilegal, sino que también resulta peligroso, ya que luego el Gobierno podría ampliar a todas las indemnizaciones el mismo tributo. Esta reforma no tiene ningún tipo de criterio progresivo ni armonía con el sistema tributario, sólo busca ajustar a los trabajadores y trabajadoras para cumplir con las metas fijadas por el Fondo Monetario Internacional”, señalan los legisladores.

El gobierno también reglamentó el decreto de operaciones de venta de inmuebles, reemplazando el pago del Impuesto de Transferencia de Inmuebles (ITI) del 1,5% del total por el Impuesto a las Ganancias del 15% sobre la renta de capital que se genera por la venta de una segunda casa.

suba de todos los impuestos.

Para cumplir con el acuerdo del FMI, el gobierno aumentará la presión fiscal sobre todos los sectores.

Bienes personales

El déficit 0 exigido por el Fondo no distingue sectores ni electorados. Con esa máxima para seguir respirando, el gobierno echará manos a Bienes Personales, un impuesto que en lo conceptual sí tiene que ver con la capacidad contributiva.

Sin embargo, la base imponible es baja si se tiene en cuenta la elevada inflación. La iniciativa está en discusión y se aplicaría en el nuevo Presupuesto que el gobierno negocia con el peronismo que responde a Pichetto. Según el proyecto, se aplicarán en abril y mayo del 2019 alícuotas progresivas de 0,25, 0,50 y 0,75%, quedando exentos patrimonios de 2 millones de pesos, lo que vale un departamento de un dormitorio en Nueva Córdoba. La aspiradora macrista va por la clase media también.

Como la necesidad tiene cara de hereje, quienes ingresaron al blanqueo en el 2017 y declararon bienes también serán alcanzados por el impuesto. “Esto afecta la seguridad jurídica”, le dijo a este portal el tributarista José María Farré. “Si se aprueba lo que hoy se discute en el Congreso, el aumento de Bienes Personales será de un 300%”, completó el especialista.

macri y franco correo argentino.

El Presidente pide a todos un esfuerzo impositivo y el Grupo Macri sigue deviendo miles de millones al Estado por el Correo Argentino.

“La inflación es el peor impuesto de todos, porque que afecta a los que menos tienen”, decía Macri sobre la inflación cuando aún no había llegado a la Casa Rosada. Su gobierno, lejos de bajarla, fue el que más la subió desde el 2002.

Quien hoy reclama esfuerzos y sacrificios para cumplir con el FMI, es el integrante de un Grupo que acumula una deuda de 70 mil millones de pesos al fisco por el no pago del canon al Correo Argentino cuando Menem se lo entregó a su papá Franco, y aparece como titular de varias empresas off shore en paraísos fiscales. Figuras jurídicas creadas por el capitalismo financiero para evitar lo que Macri le reclama a todos y todas: el pago de impuestos.