El trabajo, para abajo

En julio hubo 106.430 trabajadores registrados menos que en el mismo mes del año anterior, un 0,9 % menos. Los más afectados fueron los asalariados del sector privado, que retrocedieron a niveles de 2013. En Córdoba, la caída de trabajadores del sector privado estuvo por encima del nivel general.

 martes, 1-octubre-2019

La industria manufacturera es el sector que perdió mayor porcentaje de trabajadores. Escenas como esta se repiten a lo largo y ancho del país.


El Gobierno de Mauricio Macri y compañía siempre sostuvo un discurso a favor de la creación de lo que llamaban “empleo de calidad” como oposición a los planes sociales y al trabajo en el sector público. Sin embargo, las estadísticas dan cuenta de que el empleo privado registrado se destruyó en Argentina, con los privados -esos que llaman “trabajos de calidad”- como los mayores afectados.

En julio de 2019 hubo 12.107.069 trabajadores registrados, según el informe periódico del Ministerio de Producción. Son 106.430 menos que un año atrás (-0,9 %). Hay menos trabajadores registrados que hace dos años. Por su parte, los asalariados registrados del sector privado sufrieron una caída de 131.200 puestos de trabajo, una baja del 2,1 %. Con esta baja, la cantidad de asalariados del sector privado cayó por debajo de los niveles de julio de 2013 y 2014. Por el contrario, el empleo público asalariado creció un 0,7 %.

Las provincias que sufrieron mayores bajas interanuales de trabajadores del sector privado fueron: Tierra del Fuego (-10,5 %), Catamarca (-7,4 %), Formosa (-5,6 %), Santiago del Estero (-5,3 %) y Chaco (-5 %). La ciudad patagónica manifiesta un dramático de la actividad en su complejo industrial tecnológico. Las otras provincias coinciden en ser algunas de las que mostraron peores índices de pobreza en la reciente medición del Indec. En Córdoba hubo un 3,9 % menos de asalariados registrados del sector privado -casi el doble que el 2,1 % de caída general- que un año atrás y es otra de las provincias que sufre el industricidio.

Los rubros que crecieron y los que más cayeron expresan el modelo reprimarizador instalado por el macrismo. Los mayores incrementos interanuales se dieron en explotación de minas y canteras (+5,5 %), pesca (+5,4 %) y agricultura (+2 %). En cambio, las mayores bajas ocurrieron en la industria manufacturera (-4,7 %), comercio y reparaciones (-3,8 %) y transporte, almacenaje y comunicaciones (-3,3 %). Un granero del mundo siglo XXI donde los sectores que agregan valor se derrumban.

Es el onceavo mes consecutivo de caída del nivel general de trabajo registrado. Por la fuerte caída del segundo semestre de 2018, es previsible que la comparación interanual de los próximos meses no exprese caídas tan fuertes, dado que el punto de comparación es muy bajo. Sin embargo, un amesetamiento significaría la dificultad para la recuperación, con demasiados meses en una situación de extrema gravedad.