Elige tu propia fase

Mientras los especialistas alertan sobre una multiplicación de casos que podría alcanzar los cuatro mil diarios en la provincia, hay salones de fiestas, jardines de infantes, partidos de fútbol y cumpleaños que avanzan en el paisaje social cordobés. El infectólogo Marcelo Martins dice que el pico todavía no llegó y que el sistema de salud está al borde del colapso.

 Miércoles, 7-octubre-2020

Según el ministro de Salud de Córdoba, se viene "una embestida de casos" en los próximos días, pero por ahora el aislamiento social sigue siendo a voluntad.


La dinámica de permitir que cada persona administre su manera de funcionar socialmente en tiempos de pandemia puede costarle muy caro en vidas, recursos y contagios a la provincia de Córdoba. El ministro de Salud, Diego Cardozo, anunció ayer “una embestida” de casos durante una visita a Villa María, en el día que hubo más de 1400 nuevos contagios y 20 muertes. Mientras, en las calles hay cada vez más personas que circulan sin barbijos, partidos de fútbol, festejos de cumpleaños, talleres infantiles en jardines de infantes.

Según Marvcelo Martins, infectólogo y docente de la Universidad Nacional de Córdoba, el término elegido por el titular de la cartera sanitaria es “muy ilustrativo de algo que veníamos viendo en las últimas dos semanas”.

“No es que sea un error que la gente circule, trabaje, se desarrolle y viva sino porque faltaba el tamiz de informar a la población que si nos liberábamos de una manera sin guardar las medidas de distanciamiento y la noción de que el virus estaba circulando la cosa iba a empeorar”, dijo, en una entrevista con Nada del Otro Mundo. “Eso es lo que está sucediendo en este momento. Los casos se están multiplicando, no de a cientos sino de a miles. En octubre habrá que multiplicar las cifras diarias y nos iremos a tres mil o cuatro mil y la cosa se va a volver más complicada aún, sobre todo por lo que quizá la gente no percibe que es la saturación del sistema de salud, que es una de las consecuencias dramáticas de este contagio exponencial que estamos viviendo en Córdoba”.

Según Martins, la provincia continúa en una curva ascendente y asegura que “jamás en un pico ascendente se abren las actividades, se aumentan los conglomerados o se aumentan las reuniones familiare”, define y señala que “este es el momento para tomar las medidas de máxima precaución hasta pasr el pico, que no lo hemos alcanzado. Si no es terapias intensivas saturadas, el personal de salud está faltando, está agotado, por más que compremos cien camas más no tenemos quién las atienda. El recurso humano está al límite. Va a pasar lo que ya está pasando, que deambulamos con una persona en una ambulancia y no hay camas. Se han derivado personas al interior de la provincia porque hubo noches sin camas en la ciudad”.

Según el infectólogo, los casos se pueden reducir tomando “una responsabilidad ciudadana, individual y social, donde todos debemos estar en la misma dirección, que por dos o tres semanas por lo menos tenemos que reducir la circulación, los conglomerados, los partidos, los cumpleaños, los mercados. Debemos no acercarnos, salir con barbijos, es algo transitorio, no es para toda la vida. Las guerras terminaron, si un año tenemos que pasar dos o tres semanas más en la trinchera, es un esfuerzo que podemos hacer. El mundo lo hizo en otros momentos histórics. Hoy en Córdoba nos toca eso, estar atrincherados un tiempo más. Y si hay que salir, lo hacemos con responsabilidad, con distancia social, para ver si podemos aplanar este pico, empezar el descenso y recuperar la vida normal”.