“En Chile no hay colchón de protección social”

La socióloga y politóloga Lucía Dammert analizó por qué se mantiene el estallido social en Chile. “Ante el descontento ciudadano, el gobierno tuvo respuestas policiales, luego militares y finalmente reconoció que hay un problema político y social profundo”, apuntó. Piñera anunció la suspensión de dos cumbres importantes y las protestas continúan.

 jueves, 31-octubre-2019

La represión en Chile llegó a niveles brutales.


La situación en Chile no parece apaciguarse. Aunque el presidente Sebastián Piñera cambió a gran parte de su gabinete, las protestas continúan. “Es un momento histórico en el que hay que mirar las causas profundas del descontento ciudadano”, explicó la socióloga y politóloga Lucía Dammert desde el país trasandino. Explicó que, ante ese fenómeno el Gobierno “intentó responder con respuestas policiales primero, luego militares” y que recién después “finalmente reconoció que hay un problema político y social profundo”.

Recién ahora el gobierno parece dispuesto a abrir el diálogo para modificaciones profundas y medidas en serio, que son las que reclama esa ciudadanía que se manifiesta en las calles. “Este es un sistema que tuvo muchos frutos en términos de limitar los niveles de pobreza, ha establecido niveles de desigualdad que son bastante grandes”, dijo Dammert, y criticó que el modelo chileno “es un sistema que deja a la gente muy endeudada, permanentemente en estado de inseguridad”.

“Acá la salud es paga, la educación es paga, las pensiones son verdaderamente muy malas. No hay un colchón de protección social que a uno le permita tener un desarrollo de vida”, agregó.

¿Y por qué demoró tanto en estallar el modelo que era un ejemplo utilizado por la derecha? “El lado positivo era mostrado permanentemente”, opinó la especialista en cuestiones de seguridad y gobernabilidad. Aunque si se disminuyó la pobreza (de 40 % a 10 % desde la salida de la dictadura, con una medición distinta a la de nuestro país, por lo que no es comparable), los niveles de desigualdad fueron los generadores de problemas. “Hay un montón de cosas que el mercado no logró resolver y que el Estado ha sido débil para regularlo como se debe”, manifestó.

“Hay una ciudadanía que se siente permanentemente dejada de lado, segregada, maltratada. Eso generó mucho de este malestar”, expresó Dammert, y detalló que “en Chile nos acostumbramos a que la policía sea muy dura al reprimir la manifestación social, algo que en Argentina no sucede”. En las últimas semanas, los niveles de represión aumentaron, teniendo como excusa la situación de violencia que se vivía en las calles. Sin embargo, para Dammert, “eso ya pasó a un nivel en el que hoy estamos discutiendo violaciones a los DDHH, tenemos 18 muertos, más de un centenar de personas que perdieron la vista, denuncias de violaciones”.

“Es cierto: hubo un aumento de la violencia en las calles. Pero por otro lado las instituciones del Estado respondieron con más violencia”, concluyó.

Suspensiones

El presidente Piñera debió dar de baja la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para el 16 y 17 de noviembre, y la COP25, una cumbre climática organizada por la ONU. Para Greenpeace, esto fue “un papelón internacional”. La secretaria de Deportes de Chile, por el contrario, confirmó la disputa de la final de la Copa Libertadores, prevista para el 23 de noviembre en Santiago.