En nombre de la democracia

A tres días de que asuma el MAS en Bolivia, el ministro de Presidencia de la dictadura envió una carta al Tribunal Supremo Electoral exigiendo otra auditoría de los comicios para dar “mayor legitimidad” a los resultados, en donde Luis Arce duplicó los votos del candidato de la derecha, Carlos Mesa. La OEA informó que las elecciones fueron transparentes y que fue una jornada exitosa.

 jueves, 5-noviembre-2020

La dictadora Jeanine Añez desconfía de los resultados electorales que le dieron el triunfo al MAS y vela por el cuidado de la "democracia", a pesar de que asumió su cargo luego del violento y xenófobo golpe de Estado a Evo Morales.


Luego de casi 20 días, la derecha boliviana insiste con desconocer los resultados electorales del pasado 18 de octubre en donde el candidato del MAS, Luis Arce, duplicó la cantidad de votos del candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, que sólo obtuvo el 28,8% de los sufragios. A tres días de la asunción del nuevo presidente, el ministro de Presidencia de la dictadura, Yerko Núñez, envió una carta al Tribunal Supremo Electoral solicitando una “necesaria e imprescindible” auditoría de los comicios para dar “mayor legitimidad” a los resultados y para cuidar la democracia de las “amenazas y desafíos” que enfrenta día a día.

Más allá de que la misión de observación de la OEA informó que las elecciones fueron transparentes y que fue una jornada exitosa, la derecha se resiste a aceptar el fracaso en las urnas y distorsiona la gestión de Jeanine Añez. “Recibimos un país en el que hermanos bolivianos se enfrentaban ante la ausencia de un gobierno legítimo y legal”, expresó Núñez. “Jeanine Añez, con valentía, asumió la dirección de Bolivia y estuvimos junto a ella, buscando consensos en mesas de diálogo. Así logramos la pacificación”, agregó, olvidando las masacres de Senkata y Sacaba y la reciente muerte del líder minero, Orlando Gutiérrez, luego de un brutal ataque por parte de sicarios y matones vinculados a la dictadura.

Con protestas en Santa Cruz – una de las zonas más ricas donde se concentra la mayoría opositora al MAS – que comenzaron a los pocos días de que se conociera la aplastante victoria del ex ministro de Economía de Evo Morales, las movilizaciones opositoras continúan hasta hoy con paro cívico y unos 30 bloqueos de rutas, reclamando por un supuesto fraude electoral sin sustento. El presidente electo pidió no responder a las provocaciones. “La violencia sólo retrasa nuestra esperanza de vivir bien”, sostuvo Luis Arce.