suscripcion alreves.net.ar

“Entregate”

Acusado de ser el principal responsable de las masacres de Senkata y Sacaba en donde murieron alrededor de 19 personas, el ministro del gobierno de facto de Bolivia, Arturo Murillo, amenazó públicamente a Evo Morales. “Acá están las esposas para llevarlo a Chonchocoro por terrorista”, desafió haciendo alusión a que el destino del derrocado presidente será el penal de máxima seguridad de La Paz en el caso de que regrese a su país. Golpista, misógino y alineado con los sectores económicos más poderosos, el “Trompo” Murillo anda de “cacería” – según sus propias palabras - y volvió a pedir el alerta roja a Interpol para la aprehensión de Morales que permanece como refugiado en Argentina.

 Jueves, 9-enero-2020

El golpista Arturo Murillo desplegó un show mediático en el cual amenazó al presidente Evo Morales de que iba a ir preso en el caso de que "regrese" a Bolivia


Sobre que éramos poco, parió la abuela. Como si no alcanzara con las excéntricas y derechosas personalidades de Bolsonaro y Trump en el continente – por suerte perdieron algo de visibilidad Pato Bullrich y Miguel Ángel Pichetto- ahora apareció el golpista Arturo Murillo en Bolivia. Autoproclamado ministro de Gobierno luego del derrocamiento del presidente Evo Morales en noviembre pasado, el “Trompo” – como se lo conoce por haber sido corredor de autos – amenazó públicamente al líder aymara ayer durante una conferencia de prensa. “Lo estamos esperando. Acá están las esposas para llevarlo a Chonchocoro por terrorista”, le advirtió mientras sostenía las esposas en su mano en alusión a que – sin que medie ningún tipo de condena – lo llevarían al penal de máxima seguridad de La Paz.

Como parte del show, solicitó a Interpol que active el alerta roja para la aprehensión internacional de Morales y así “pueda rendirles cuentas al país de por qué le hizo tanto daño, por qué pidió matar gente, por qué pidió cercar ciudades”, manifestó el desopilante funcionario quien, paradójicamente, está acusado de ser el principal responsable de las masacres de Senkata y Sacaba que dejaron un saldo aproximado de 19 muertos y cientos de heridos a manos de las fuerzas de seguridad, durante las protestas del pueblo boliviano luego de consumado el golpe cívico militar religioso que lideró Luis “El Macho” Camacho con ayuda de su papi.

La respuesta de Evo Morales, refugiado desde principios de diciembre en nuestro país, no se hizo esperar. Vía Twitter, calificó de “carnicero, mentiroso y terrorista verbal” al ministro de la presidenta de facto Jeanine Añez. Además, inmediatamente le recordó su pasado de delincuente: “en vez de esperarme con esposas para detenerme, que me espere con su Libreta de Servicio Militar original y no falsa”, en una clara referencia a la condena de dos años de prisión que pesa sobre Murillo cuando la Justicia descubrió que falsificó su libreta militar para ser legislador y aspirar al cargo de alcalde de Cochabamba en el período 2006 – 2011. “Estás acabado y sabes que ya nadie te responde, por eso quemas nuevos líderes. Entrégate”, le exigió Murillo por redes sociales.

El golpe teme un golpe

Golpista, misógino y alineado con los sectores económicos más poderosos de Bolivia y de Estados Unidos, Arturo Murillo pareciera liderar “la cacería” – como él mismo denominó a la persecución política de los dirigentes del MAS- que intenta ocultar la tensión que se avecina en el país hermano. A partir del planteo de los asesores legales de Evo Morales en la Argentina, Eugenio Zaffaroni y Gustavo Ferreyra, en el que argumentan que el líder cocalero sigue siendo presidente hasta el 22 de enero que es cuando finaliza su mandato y que, en consecuencia, luego de esta fecha la presidenta de la Corte Suprema debería asumir de forma transitoria la presidencia de Bolivia, los golpistas se mantienen en alerta por lo que pueda suceder en las próximas elecciones del 3 de mayo.

Ante esto, el Comité pro Santa Cruz, que apoyó el derrocamiento de Morales, pidió a la población que se mantenga en “emergencia” ante lo que consideran llamativamente como “una amenaza de golpe” contra la presidenta transitoria. También el Consejo Nacional de Defensa de la Democracia convocó a movilizaciones para defender el “proceso de transición”. Por su parte, desde el MAS, el joven dirigente Andrónico Rodríguez y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Choque, afirmaron que Evo Morales sigue siendo presidente de Bolivia porque “la Asamblea Legislativa no aceptó ni rechazó su renuncia” y que el 22 de enero concluye la resistencia pacífica a la autoproclamada presidenta Jeanine Añez.