“Es imposible no saltear comidas con la canasta básica”

El investigador del Conicet, Martín Maldonado, habló sobre la medición de pobreza y la consideró "un sinsentido" al ser hecha con "un instrumento obsoleto". Dirige un proyecto en el que voluntarios se alimentarán durante seis meses con la canasta básica. En el primer mes, se quedaron sin alimentos al día 20.

 martes, 1-octubre-2019

Martín Maldonado es el director del proyecto Czekalinski. Se mostró muy crítico con los instrumentos para medir la indigencia y la pobreza.


Ahora que la pobreza está en el centro de la agenda, es bueno dar una discusión de fondo sobre qué se mide con los índices de pobreza e indigencia. Martín Maldonado, investigador del Conicet y especialista en inclusión social, dijo que “estamos hablando de 16 millones de argentinos y argentinas que viven mal cotidianamente: 24 horas, siete días a la semana de sufrimiento, una causa humanitaria de dolor”.

Sin embargo, sostuvo que la medición es “un sinsentido” y que se realiza “con un instrumento obsoleto”, por lo que refleja un valor por debajo de la cifra real. Maldonado, doctor en Ciencias Políticas, dirige el proyecto Czekalinski, que consiste en que seis voluntarios coman con la canasta básica durante seis meses. “Llevamos 20 días comiendo canasta básica y ya se nos acabaron los alimentos. La única forma de llegar a fin de mes es saltearnos una comida diaria”, detalló. La canasta básica fue creada en 1985 y, según Maldondo, “nunca nadie la testeó científicamente”, siendo la que marca la línea de indigencia.



El investigador explicó que la canasta contiene mucha papa, pan, arroz, fideos, y muy pocas fibras, fruta, alimentos energéticos. “Para darte una idea, tiene menos de una fruta por día, siendo que los nutricionistas recomiendan de 3 a 4. Estamos con dolor de cabeza, deshidratados por el exceso de harina, bajamos llamativamente de peso”, contó sobre lo que llevan recorrido de esta experiencia.

Maldonado manifestó que “se trata es un mínimo ejercicio científico de empatía” y “no se trata de hacernos los pobres y llamar la atención”. En ese sentido, apuntó contra los funcionarios: “Invitamos a funcionarios y periodistas a irse a dormir una semana comer con la canasta básica. Vayanse a dormir una semana con un yerbeado y un bollo de pan de cena. ¿Qué pasa después? Te cambian tus ideas politicas, los modos de relacionarte con las personas, te volves irascible”.

El verso de la pobreza cero

El Gobierno llegó a la Casa Rosada con la promesa de “Pobreza Cero”. Para Maldonado, esto fue apenas “una etiqueta de marketing”.”De este gobierno nunca esperamos una política social, una estrategia social. Nunca la tuvo, nunca le importó. Lo menos que esperabamos era que semejante equipo económico pusiera en orden la macroeconomía y eso decantara en una situación más sostenible. Pero ni siquiera eso”, disparó.

Por último, reflexionó sobre la importancia que le dan los argentinos al tema de la pobreza: “La pobreza no nos interesa a los argentinos. Es una preocupación moral, discursiva. Las encuestas son consistentes desde el año 2005. A los argentinos nos interesan dos cosas que se llevan el 60 % de las preocupaciones: la inflación y la inseguridad”. “La inflación es la preocupación por lo que voy a poder comprar con mi patrimonio y la inseguridad es la preocupación por el patrimonio que ya tengo”, remató.