“Estamos dolidos y agotados”

En el transcurso de una semana, el fuego avanzó desde Carlos Paz hacia la zona de La Paisanita, destruyendo el monte nativo y amenazando la vida de sus habitantes. Diego Aranda, integrante de la Asamblea Paravachasca, remarcó el papel fundamental de les vecines que ahora realizan guardia de cenizas y denunció la ausencia y la desidia del Estado Provincial en medio del infierno cordobesista.

 jueves, 1-octubre-2020

Desde la Asamblea de Paravachasca, manifestaron el cansancio y la desolación de los habitantes luego de varios días de luchar contra los incendios y la destrucción del bosque nativo.


El voraz recorrido del fuego avanzó, en un poco más de una semana, desde el Valle de Punilla hasta la zona de Paravachasca. El primer foco llegó desde Villa Carlos Paz y comenzó durante la noche del martes 22 de septiembre en la zona de Punta de Agua, extendiéndose en los días posteriores a la CONAE, Falda del Cañete y Bosque Alegre, hasta llegar el fin de semana a La Paisanita y Los Aromos. “Estamos dolidos y agotados”, expresó Diego Aranda, integrante de la Asamblea Paravachasca.

La desesperación y el cansancio de les vecines que se acercaron para ayudar “no sabiendo bien qué hacer”, contrasta con la desidia y la ausencia de las comunas, municipios y el gobierno provincial. “No se acercó nadie”, denunció a Al Revés. “Los bomberos arribaron cuando los incendios amenazaban las viviendas y enviaron aviones hidrantes a último momento, cuando el fuego ya era incontrolable”, relató. La falta de recursos y el desfinanciamiento al Plan de Manejo de Fuego forman parte del actual infierno cordobesista. “El monte nativo nunca ha sido una prioridad para el Estado”, lamentó.

Si bien los focos en el valle están controlados “momentáneamente”, los bomberos no realizan guardia de cenizas y son les mismes habitantes quienes están realizando esta tarea. “La mayoría de los incendios se vuelven a activar por el viento y la sequía”, comentaron desde la organización. A su vez, cuestionaron la utilización de “contrafuegos”, una estrategia utilizada por los brigadistas. “En el frente de incendio en La Paisanita, hicieron cinco contrafuegos que lograron detener una parte del incendio, pero la otra se fue hacia Los Aromos por la rotación del viento”, indicó Aranda.

“Hay un disciplinamiento muy fuerte a nivel institucional”, precisó. En medio del avance del fuego, se impidió el ingreso de les vecines en algunas zonas y la Asociación de Bomberos Voluntarios de Alta Gracia emitió un comunicado el día sábado solicitando que “ningún particular se arriesgue a intentar combatir el fuego” porque “en vez de colaborar, van a entorpecer”. En este contexto, el equipo técnico de la Asamblea de Paravachasca realizó un mapeo para localizar los “focos” donde se producen los incendios año tras año. “Siempre son en los mismos lugares: zonas de bosque nativo”, detalló. “Hay una sensación de desolación ante la dejadez total, que viene siendo la política que aplica el gobierno de Córdoba con su proyecto extractivista”, concluyó.