“Estamos en una situación límite”

A pocas horas de que el presidente anuncie cómo continuarán las restricciones y el aislamiento social, Córdoba se ubica cada vez más cerca del colapso sanitario y con poco margen para maniobrar. Sin embargo, el botón rojo sigue inactivo en la tensión entre el lobby económico y el reclamo de los sanitaristas. Rodrigo Quiroga, bioinformático e investigador del Conicet, advierte sobre lo que parece inevitable.

 viernes, 9-octubre-2020

Rodrigo Quiroga es bioinformático e investigador del Conicet y estima que los fallecidos por Covid-19 superarán los 30.000 a fin de mes.


Ayer jueves, Córdoba tuvo más de 2000 casos confirmados y todas las proyecciones advierten que el colapso del sistema sanitario está demasiado cerca. Rodrigo Quiroga, bioinformático e investigador del Conicet, anticipó el pico que se alcanzó en septiembre y ahora anuncia que a fin de mes se superarán las 30.000 muertes por Covid-19.

“Nos quedamos cortos, había dicho que para el 1 de octubre habría 16 mil fallecidos y eso sucedió antes. Estamos alrededor de 22.000 y hay una enorme cantidad de fallecidos que no están cargados. Además hay una gran cantidad de personas infectadas que van a fallecer y antes de fin de mes vamos a estar arriba de 30.000 muertes. La situación es dramática y no parece haber reacción”, dice, en una entrevista con Nada del Otro Mundo.

“Se pueden hacer miles de recomendaciones y advertencias y el tiempo pasa y no se toman medidas. Es difícil cuando la situación empeora porque no se toman medidas. Se puede proyectar la ocupación de las camas cuando la propagación del virus continúa igual”, dice, pero señala que en este momento es imposible medir con precisión la curva porque el crecimiento es exponencial.

“Estamos en una situación límite. Si se quiere evitar el colapso del sistema de salud, hay que tomar las medidas antes, porque el efecto tarda 15 días en verse. Si se frena cuando se está en el 80 o el 85%, el colapso es inevitable”, agrega, mientras el sistema de salud privado acusó hoy un 88% de ocupación de sus camas de terapia intensiva.

“Parece haber una decisión a nivel nacional y local de apostar a la responsabilidad individual, porque se prioriza el tema económico, que es innegable que apremia y la pobreza es un problema enorme, o bien porque sienten que no tienen la capacidad de influir en la conducta de los argentinos. Es como bajar los brazos, renunciar al intento de salvar vidas. Esto tiene que cambiar urgente, porque apelar a la responsabilidad individual es lo opuesto a dos conceptos que son fundacionales del gobierno nacional: la justicia social y la quidad. Es dejar que los más vulnerables se contagien”, agrega. “Hay muchas provincias del interior que están peor que en el peor momento del AMBA, por eso causa tanta desazón, tanta decepción e impotencia, que el gboienro nacional no esté metido en el centro del ring, porque sí lo estuvo cuando se dio esta situación en el AMBA y ahora las provincias parecen un poco abandonadas a su suerte. El ministro de Salud salió ayer a decir que la situación estaba mejorando, que por suerte el sistema de salud había aguantado como si el país fuera el AMBA”, concluye.