“Estoy asustado pero no quiero dejar de hacer este trabajo”

El fotógrafo Bernardino Ávila fue uno de los dos trabajadores de prensa que detuvo y golpeó la Policía de Buenos Aires. Admite que tiene temor y que al policía “se le salió la cadena”. Contó detalles de la golpiza que sufrió y de la detención.

 jueves, 21-febrero-2019

Una de las últimas tomas de Ávila con su cámara antes de ser detenido. El policía lo señaló y después lo golpearon y detuvieron.


Es muy difícil no pensar que el fotógrafo Bernardino Ávila fue marcado y detenido después de haber sacado una foto que recorrió el mundo (la de la anciana recogiendo berenjenas) en el verdurazo algunos días atrás, haya sido detenido y golpeado de casualidad. “Me cuesta unir las dos cosas (la detención con la publicación de la foto) pero tampoco la descarto”, contó, al tiempo que lamentó que “ahora cuando vaya a una marcha me van a reconocer”.

Ávila contó que el Policía se golpeó con su cámara y que ahí ‘se sacó’. “Ese hombre me marca. Considero que me está señalando porque les está mostrando a sus colegas quién fue el que supuestamente le pegó. Quiero entender y quiero creer que es por eso. Pero en la Argentina de hoy nunca se sabe”, argumentó.

Ávila manifestó que le cuesta unir los dos hechos –el verdurazo con la hipótesis que haber sido marcado- “pero tampoco lo descarto”. “El policía se sacó, se golpeó con mi máquina. Es lógico que tengás esa reacción si pensás que una agresión fue a propósito, pero el es un policía, debió controlarse un poco más”.

“Las últimas fotos que logro hacer con mi cámara, le apunto a él directamente. Voy retrocediendo y lo voy fotografiando, y se le ve la cara de loco y se viene con el palo. En una foto se ve que me están pegando con el palo cuando yo ya estoy detenido. Es mas: el mismo policía que me estaba pegando con el palo me pego una trompada en la cara”, relató el fotógrafo.

Además, Ávila contó que, una vez detenidos (él y Barrientos, el otro fotógrafo), tuvieron un buen trato por parte de la Policía: “Estuvimos mucho tiempo en el (camión celular), ayer hizo mucho calor, sufrimos mucho eso. Cuando me estaban trasladando a la comisaria 48 de lugano, me bajo la presión y le avise al policía. Hizo parar el móvil y me compró un agua”.

Por último, Bernardino a la acusación que pesa sobre él: “A mí se me acusa de resistencia a la autoridad con lesiones leves. La resistencia a la autoridad no existe: si hubiese habido resistencia ¿por qué me voy a quedar haciéndoles fotos?”.