Evo estrena autos eléctricos, Macri regala el oro blanco

El presidente boliviano estrenó el primer auto eléctrico de industria 100 % boliviana impulsado con baterías de litio. En ese país, el recurso es explotado por el Estado y ahora le agrega valor industrial. En Argentina, Macri les regaló el negocio a las megamineras, que se llevan billones de dólares y no dejan en Argentina otra cosa que el pasivo ambiental.

 lunes, 30-septiembre-2019

Evo Morales manejando el primer auto eléctrico hecho totalmente en Bolivia, agregando valor al litio, recurso estratégico que allí explota el Estado.


El litio es la muestra más cabal de las diferencias entre el modelo argentino encarnado por Mauricio Macri y el modelo boliviano que lleva adelante Evo Morales. Ese metal es el recurso estratégico del futuro y es denominado oro blanco. Bolivia, Argentina y Chile tienen casi el 60 % de las reservas mundiales, pero lo explotan de manera muy distinta. Una muestra de ello se vio este fin de semana, cuando el presidente boliviano estrenó el primer auto eléctrico hecho 100 % en Bolivia, impulsado por baterías cuyo insumo principal es el litio.

Morales, consciente de la importancia del recurso, creó durante su gestión la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). Esa empresa es la encargada de la extracción del recurso y se asoció a empresas alemanas para la fabricación de baterías de litio. Todo en suelo boliviano, con trabajo boliviano y tributando al Estado boliviano. Ahora, Evo logró completar la cadena de agregado de valor mediante la fabricación de autos eléctricos de producción boliviana en su totalidad.

“Le pedimos a la población que adquiera y apoyemos a la industria boliviana que es un orgullo. Tenemos científicos exponiendo carros eléctricos en Bolivia y nuestra tarea es incorporar el litio”, dijo Morales mientras se mostraba manejando el auto producido en Cochabamba por la fábrica Quantum.

En Argentina, la situación es la opuesta. Una de las primeras medidas de gestión de Mauricio Macri fue quitar las retenciones a la megaminería (incluyendo, claro está, a la de litio). Además, nuestro país entregó a los privados la explotación de un recurso natural que ya se sabe que será más importante que el petróleo. Para tener una idea de la magnitud del negocio: en 2017, las empresas anunciaban en Jujuy una inversión de 500 millones de dólares para la extracción de 8,1 millones de toneladas. En ese momento, el precio promedio de la tonelada era de 8.955 dólares, por lo que con apenas 55 mil toneladas cubrían la inversión. El resto, la friolera de 40 billones de dólares, era pura ganancia.

Sin embargo, los números profundizan el escenario de orgía de rentabilidad. El precio promedio de la tonelada en 2018 fue de 15.000 dólares.

Por otra parte, el presidente es uno de los principales interesados en que el negocio de los autos eléctricos quede en manos privadas extranjeras y no tenga participación estatal ni producción nacional. Su padre, Franco Macri, fue el que monopolizó los acuerdos con China para empezar a introducir ese tipo de vehículos en el país, con la firma Chery a la cabeza.