Final de juego

El juez Claudio Bonadio murió esta mañana en su casa. Tenía 64 años y había sido operado de un tumor cerebral el año pasado. Fue uno de los jueces de las servilletas de Carlos Corach y en los últimos años ganó los concursos de casi todas las causas iniciadas contra Cristina Fernández.

 martes, 4-febrero-2020

Claudio Bonadio murió esta mañana en su casa del barrio de Belgrano. Tenía 64 años.


Era el juez que comenzó a construir su poder durante el menemismo, ungido por Carlos Corach como Secretario Legal y Técnico en el Ministerio del Interior y que sobrevivió, junto con Norberto Oyarbide, a la mayor cantidad de pedidos de nulidades y apartamientos en la Cámara Federal. Su carrera ascendente en los círculos de poder lo revistió de una impunidad que en los últimos años convirtió en una espada para hacer política.

Claudio Bonadio tenía 64 años, cumplidos el sábado pasado mientras se encontraba de licencia y luego de pedir que se la extendieran hasta marzo próximo. En mayo del año pasado también había solicitado licencia para una intervención en la cabeza por el cáncer que estaba combatiendo. Polémico y arbitrario, como lo definió el fiscal Federico Delgado, Bonadio pasó de cuidarle la firma a Menem a convertirse en juez federal. Bonadio, sin que se le apliquen los mismos rigores que a los ciudadanos comunes, fue sobreseido luego de matar a dos ladrones en una esquina, uno de ellos por la espalda, durante un intento de asalto.

Bonadio, el que ganaba todos los concursos en los que se sorteaban las causas que debían investigarse contra Cristina Fernández de Kirchner, logró que al Jzgado N°11 de Comodoro Py se lo conociera como “la embajada”, porque allí donde juzgaba Bonadio no se aplicaban las leyes que regían en el país. Bonadio tenía sus propias leyes, sus propias Constituciones y normativas, que le valieron también la fama de uno de los jueces más “independientes” de los tribunales federales, porque solo respondía a sus propios intereses, a los que se alineaban o se oponían los poderes de turno.

Protagonista del juicio por la Tragedia de Once y también de la causa por traición a la patria contra la vicepresidenta, el juez federal fue el que más veces se enfrentó, procesó, pidió desafueros y llamó a indagatoria a Cristina Fernández, en una persecución judicial en la que no ocultaba su animosidad pero tampoco se apartaba de las causas por ser juez y ser parte.

Bonadio, el que rechazó el pedido de permiso que realizó Héctor Timerman para viajar a tratarse por su cáncer en Estados Unidos, quería jubilarse a los 65 y dejar todas las causas contra Cristina Fernández elevadas a instancia de juicio oral. Gregorio Dalbon, abogado de Cristina, dijo esta mañana que “la muerte de Bonadio es la muerte de un adversario, no de un enemigo. Lo desprecio en vida y en muerte como profesional”, aseguró en una entrevista para el ciclo Crónica anunciada.