Flexibilización de bolsillo

Durante el actual gobierno la caída del salario real fue de 18,7 puntos promedio, sin contar lo que va del 2019, con una inflación que supera holgadamente a las paritarias en marcha. Estos números oficiales cumplen el objetivo macrista de que “los trabajadores estén dispuestos a cobrar lo mínimo” por lo que hacen.

 lunes, 22-abril-2019


De todas las promesas incumplidas de Macri hay una que cumple la excepción a la regla: el salario real, es decir, la capacidad de compra de los salarios, cayó 18,7 puntos promedio desde que él llegó a la Casa Rosada en diciembre del 2015.

El último dato salarial corresponde al mes de enero de 2019 y la inflación sigue avanzando por delante de la recomposición salarial, una constante del gobierno de Cambiemos. “En los últimos 12 meses, la pérdida de los salarios acumula un 12,3%, y desde diciembre de 2015 la capacidad de compra de los salarios se redujo en promedio en un 18.7%”, explicó a este portal Eugenio Biafore, especialista en derecho laboral.

En números concretos, para que el salario promedio del mes de enero de 2019 tenga el mismo poder de compra que tenía el salario medio en noviembre de 2015, le faltaron 7.621 pesos. Si medimos la pérdida de poder adquisitivo del salario desde que gobierna Macri hasta enero de 2019, hallamos que cada trabajador y trabajadora perdió, en promedio, 135.227 pesos.

El Presidente dijo en varias oportunidades que los trabajadores tenían que estar dispuestos a “cobrar lo mínimo” por la tarea que realizan, porque de esa manera se iban a generar las inversiones. Fenómeno que tampoco ocurrió durante su mandato.

Es más, medidos en dólares, Argentina ocupaba el primer puesto en Sudamérica y hoy está entre el séptimo y octavo lugar, por debajo de países que históricamente estuvieron peor, como Ecuador, Bolvia, Perú.

“Lo que es importante aclarar es que esta pérdida del salario no es una pérdida contra 0, implica una transferencia de ingresos a los sectores más poderosos de la sociedad. Cada uno de los 12 millones de asalariados que se pueden contabilizar más o menos en blanco perdió su salario contra los grupos más enriquecidos y concentrados de la economía, empezando por los sectores energético y financieros”, destacó Biafore.