Frío, frío, como el aula del niño

Entre protocolos, frazadas y pausas activas, docentes y estudiantes atraviesan la presencialidad sabiendo que la virtualidad termina excluyendo a muchos niñes/adolescentes del sistema educativo. Sin que exista unanimidad al interior de la comunidad, algunes docentes autoconvocades y sectores sindicales solicitan la suspensión de las clases presenciales en medio del récord de contagios que registró Córdoba en los últimos días.

 jueves, 13-mayo-2021

Docentes y alumnes no solo combaten la covid: ahora se sumó el frío a causa de la ventilación cruzada.


Mientras el gobierno nacional intenta unificar criterios epidemiológicos para la implementación de restricciones, cada cual atiende su juego como mejor le parece y/o le conviene. Al igual que CABA, la provincia de Córdoba volvió a las clases presenciales a pesar de que hay más de 50 mil docentes que todavía no han recibido ni siquiera la primera dosis y que muches alumnes no cuentan con el abrigo necesario para poder permanecer en un aula con ventilación cruzada en pleno invierno.

En lo que es una zona gris donde no existe unanimidad al interior de la comunidad educativa, profesores y estudiantes atraviesan la presencialidad sabiendo que la “virtualidad” termina excluyendo a un gran porcentaje de les niñes/adolescentes que no cuentan con los recursos fundamentales para aprender de manera remota. Sumado a esto, la provincia está registrando cifras récords de casos, por lo que semana a semana hay burbujas aisladas.

“El gobierno provincial ha establecido una política de apertura a toda costa. Pero no hubo un interés en garantizar las condiciones necesarias para las clases presenciales, como tampoco invirtieron el año pasado para facilitar la virtualidad”, manifestó Francisco Filippi, delegado escolar.

“Muchos colegios no tienen calefacción o no funcionan y hay que mantener la ventilación cruzada. Los chicos ya están yendo con frazadas, mientras desde el Ministerio nos piden que saltemos o nos movamos para conservar el calor”, agregó el integrante de un grupo de docentes autoconvocades de Capital, Punilla y Traslasierra que están pidiendo la suspensión de las clases.

Por su parte, ATE Educación Córdoba también presentó una solicitud al ministro Walter Grahovac para interrumpir la presencialidad escolar. “Hay 12 millones de miembros de la comunidad educativa que están empezando a circular: yendo a clases, usando el colectivo. Y además un 92% de todo el territorio provincial está en el máximo de alerta epidemiológico”, argumentó Diego Saurina, representante del área educativa del gremio. “El gobierno provincial mira las encuestas y descuida la salud de la población”, advirtió en diálogo con Al Revés.

“En los últimos 10 días se notó mucho más el frío. Doy clases en un segundo piso con las ventanas abiertas y, sin árboles ni edificios que lo frenen, el viento era insoportable”, describió quien también es docente del IPEM 375 en Ciudad de los Cuartetos.

La postura de UEPC y SADOP

Desde el Sindicato de Docentes Privados de Córdoba, manifestaron que las escuelas deben permitir que les estudiantes lleven abrigos y frazadas para “sostener la presencialidad que todos queremos” y que, en el caso de que ya estén tiritando del frío, es necesario evaluar la “bimodalidad”.

Por su parte, UEPC reconoció que muchas familias no tienen recursos para enviar a sus hijes abrigades a la escuela, por lo que se “profundiza la desigualdad”. Debido al aumento de casos, solicitó la suspensión temporal de las clases en una escuela de Morteros y en otro establecimiento de Colonia Bismarck, al mismo tiempo que continúa demandando por la inmunización de les trabajadores de la educación para una presencialidad segura.