Fuera de tiempo

A través de un comunicado titulado “El Dios de la vida y del Amor Humano”, la Iglesia volvió a arremeter contra lo que ellos denominan “ideología de género”. Alertó sobre una “desorientación antropológica” reafirmando la tradicional división entre hombres y mujeres. También se mostraron preocupados por los abusos a menores.

 Miércoles, 11-septiembre-2019

Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina


El mundo está cambiando, las miradas se amplían y lo pensamientos tienden a ser inclusivos. Sin embargo, la institución religiosa continúa ubicada en un lugar que pareciera estar fuera de tiempo y a contramano de todos.

Ayer por la tarde, la Comisión Episcopal para la Vida, los Laicos y la Familia (Cevilaf) presentó en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina “El Dios de la Vida y del Amor Humano”, un documento que expresa su posicionamiento respecto de temas como el amor, la familia y la vida: dicho de otra manera, se refirieron a temas como la educación sexual, las identidades de género y la despenalización del aborto.

En un documento de 20 páginas, admitió que estamos viviendo “un cambio de época” en donde se están cayendo “viejos sistemas de pensamientos”, lo que los coloca en el desafío de abrirse a una “humanidad más libre y tolerante”. No obstante esas palabras iniciales, se mostraron preocupados por el avance de la “ideología de género” – término inventado por el Papa Joseph Ratzinger- al entender que “niega la diferencia y la reciprocidad natural entre la mujer y el varón, y se constituye como una “seria amenaza al vínculo primario y esencial del binomio humano”. Además, alertaron por algo que ellos definen como “desorientación antropológica” que “tiende a cancelar las diferencias entre el hombre y la mujer, consideradas como simples efectos de un condicionamiento histórico-cultural”, desconociendo así las diversidades sexuales y de género que coexisten en la humanidad.

Por otra parte, volvieron a mostrarse en contra del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) al insistir en que “la defensa del inocente que no ha nacido debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada”. Curiosamente, agradecieron al resto de la sociedad que acompaña esta posición como por ejemplo los docentes, profesionales de la salud, funcionarios judiciales y comunicadores que, según explicaron durante la conferencia, “educan, cuidan, defienden y transmiten el respeto a la vida y la belleza aún en medio de presiones”.

Con respecto a los abusos de menores – un tema complicado por la gran cantidad de personas pertenecientes a la institución que fueron denunciadas por este delito- el documento señala que la educación sexual es “el primer paso para la prevención de este flagelo para que los niños y adolescentes cuenten con herramientas y pautas de cuidado ante estos ataques”, algo que casualmente está previsto en la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) a la que se opone el sector más conservador de la Iglesia.