Gestos de amor a Córdoba y a Avilés, y la fiesta de las dictaduras

Mauricio Macri le mandó un recordatorio político a los cordobeses y le hizo guiños al intendente Esteban Avilés, a quien el PRO busca sumar tanto como el PJ. Y dijo que los argentinos tuvimos "70 años de fiesta que no se pueden resolver en tres años", soslayando golpes de estado, dictaduras, terrorismo de Estado y estallidos políticos-económicos durante esas décadas.

 viernes, 4-enero-2019

Como en otras oportunidades, el presidente y su familia vacacionan en Villa La Angostura.


No casualmente, Mauricio Macri eligió una radio de Villa Carlos Paz para hacer declaraciones desde Villa La Angostura, donde está de vacaciones por tres semanas. En la ciudad punillense hay cordobeses, a los que el presidente les recordó su protagonismo en el “cambio” de 2015. Y en la ciudad punillense está el sincrético intendente Esteban Avilés, un dirigente con buen caudal de votos propios que el jefe del Pro se disputa con el gobernador Juan Schiaretti para sumarlo a sus filas. De hecho, Avilés es mencionado por sectores del PJ como el hombre que Schiaretti quiere como compañero de fórmula en las elecciones provinciales del 12 de mayo próximo.

Macri habló un buen rato con el programa «El Bissio de la Mañana» que se emite por radio Next Carlos Paz y que conducen Ricardo «Lanchita» Bissio y las periodistas Laura Behrens y Carolina Álvarez. Dijo que a Avilés lo ve «entusiasmado» con el cambio de su ciudad y consideró que “ha entendido muy bien el cambio, poniendo el hombro y trabajando en conjunto con la Provincia y la Nación».

El líder de Cambiemos renovoó los gestos de amor político hacia el electorado cordobés. Las encuestas de distintos orígenes indican que Macri ya no goza en esta provincia del apoyo superlativo que supo tener en 2015 y en menor medida en el 2017. Y Córdoba, tercer distrito electoral del país (luego de provincia de Buenos Aires y CABA) será clave en octubre para el oficialismo nacional, sobre todo si la gobernadora Maria Eugenia Vidal separa las elecciones en Provincia de las nacionales.

“Ustedes mueven al país, son mi provincia”, lanzó Macri, y reiteró que Córdoba «es el motor del cambio». «Fue un cambio de la forma de encarar la vida. Córdoba mueve, Córdoba nos conecta al mundo y al resto del país», señaló.

70 años de fiesta y varias dictaduras

Con la evidencia del tremendo año que golpeó a trabajadores y jubilados y noqueó a desocupados, Macri admitió que el 2018 fue “muy duro”. Sin embargo, destacó que los argentinos “crecimos, porque aprendimos y comprendimos que de setenta años de fiesta no se sale en tres”.

En esos 70 años “de fiesta” que según el presidente disfrutamos los argentinos (más o menos ubicó el comienzo de la fiesta en la irrupción del peronismo), no solo hubo una dictadura militar que desapareció a 30 mil argentinos y destruyó la economía nacional con medidas hiperliberales, sino otras dictaduras, como la que derrocó a Perón en el ’55 y el onganiato que destituyó a Illia en el ’66. En ese fiestón de 70 años hubo de todo: hiperinflación con Alfonsin, recesión y desocupación récord con Menem en los estertores de las privatizaciones y la convertibilidad, y un estallido de exclusión y corralito en el 2001, que dejó una treintena de muertos en el Plaza de Mayo, ordenada por el ex presidente de la Alianza, Fernando de la Rúa.

Para Macri, pese a la inflación de casi el 50% de 2018 y a la parálisis de la economía, los argentinos “aprendimos” porque “por primera vez pasamos esa tormenta y no tiramos todo por la borda”, sino que “nos agarramos al timón, mantuvimos el rumbo y vamos a cumplir”.

Por otra parte, se mostró sorprendido por las críticas a sus extensas y repetidas vacaciones en momentos donde la mayoría de los argentinos tuvo que resignar salidas, y aseguró que siendo presidente, nunca de desenchufa del todo.

Admitió “retroceso”

En sus declaraciones a la radio carlospacense y a otra radio de Neuquén, el titular de Ejecutivo subrayó que su “obsesión es lograr que la Argentina se ponga en marcha otra vez, que empecemos a crecer, que baje la inflación y volvamos a generar empleo y reducir la pobreza”. Fue más una expresión de deseo que otra cosa, porque aseguró que ya no quiere hacer pronósticos. “Es el compromiso que sigo teniendo como Presidente, más allá del retroceso que hemos tenido con las tormentas del 2018”, admitió, fanático de las metáforas climáticas.

A tres años, sigue la “pesada herencia”

Macri insistió con la pesada herencia, pese a que ya cumplió tres años en el poder. “Heredamos un país con una economía muy desequilibrada, sin energía, gastando mucho más de lo que se tiene”, dijo y sostuvo que “la crisis nos obligó a que todo el mundo se sentase a una mesa y aceptara, por primera vez en muchos años, tener un presupuesto equilibrado”.