Hacia dónde va la brújula económica postelectoral

El dólar muestra una presión al alza previo a las elecciones. En la opinión pública, el sentido generalizado prevé que la cotización puede dispararte luego de las elecciones. “No creo que el tipo de cambio suba descontroladamente”, opinó el economista Mariano Kestelboim, aunque aclaró que tendrán que endurecerse los controles cambiarios.

 jueves, 24-octubre-2019

Mariano Kestelboim pronosticó que el dólar no se va a descontrolar después de las elecciones.


El dólar empezó a tomar vuelo esta semana y se recalienta la presión alcista previa a las elecciones. El dólar oficial promedio ya supera los 63 pesos, en el Banco Nación está a 62,50 y el ilegal ya está a 70,50. El pronóstico para los días posteriores a la elección, al menos en el sentido común de la opinión pública, es que la cotización podría dispararse. El economista Mariano Kestelboim opinó que la semana que viene el Gobierno va a tener que implementar y reforzar los controles cambiarios para contener el dólar.

“Así, la cotización oficial del dólar no sube descontroladamente. No veo que la semana que viene pueda subir mucho o irse a $100”, vaticinó.

Kestelboim manifestó que el equipo económico deberá bajar el máximo mensual permitido para la compra de divisa, hoy de 10.000 dólares. “Tienen que ir a un nivel bastante menor. Como mucho, exagerando, a 5.000 dólares”, detalló. De lo contrario, sí podría haber una suba importante de la cotización. El economista aclaró que se seguirá ampliando la brecha entre el dólar oficial y la cotización ilegal, que podría llegar a los 80 pesos, según su previsión. O sea: controlar el dólar recortando la posibilidad de la compra, afilando el cepo.

“Las restricciones en el mercado cambiario no las va a poder cambiar este gobierno, ni el gobierno que viene. Ni tampoco el gobierno que le siga al próximo. Las restricciones cambiarias en Argentina llegaron para quedarse por mucho tiempo, quizás 10 ó 20 años. Las secuelas de este gobierno no se solucionan así nomás”, explicó el docente de la Universidad Nacional de Avellaneda.

Si bien admitió que “el gobierno anterior ponía tremendas regulaciones”, consideró que “este también era anormal porque no ponía ningún tipo de restricción”, algo que se hace en todos los países del mundo. Hasta ahí, la arista técnica de la economía pura. Pero también está el costado político: “En la medida que tenga algún tipo de aspiración electoral, el gobierno va a hacer los controles que sean necesarios para evitar una explosión peor de la que ya tenemos”.

Para Kestelboim, esto no se da exclusivamente por la posibilidad de que Rodríguez Larreta deba afrontar una segunda vuelta –lo que obligaría a controlar el dólar hasta que llegue ese balottage- sino por otros municipios y por otra variable a un futuro a mediano plazo: “Esta coalición política no solo surgió para gobernar estos años. Creo que quieren tener vigencia a lo largo del tiempo”. Irse con un estallido más profundo que el que ya se observa, podría dinamitar esa posibilidad.