“Hay algo terrible: que a Navila la hayan enterrado como un perro”

Ruth Ahrensburg, de la ONG Con Voz, se refirió al agravamiento de las cifras de femicidios. Dijo que el efecto de un femicidio “va más allá de un cuerpo” y destacó lo que significa como metáfora lo que sucedió con Navila Garay. “Los cuerpos de las mujeres aparecen mutilados en una zanja o en bolsas de basura”, resaltó, y subrayó la responsabilidad del Estado.

 martes, 17-septiembre-2019

Ruth Ahrensburg abordó las distintas aristas de una problemática que logró visibilidad pero cuyas cifras empeoran.


Cuatro femicidios sacudieron al país el último fin de semana. El fenómeno parece agravarse y según el registro del Observatorio Ahora que Sí Nos Ven, en lo que va del año 223 mujeres fueron asesinadas por su condición de género. “Esto es sumamente grave. Si con los intentos de la política de Estado, con los movimientos de mujeres, con todas las acciones y campañas de prevención, los números se incrementan, está reflejando una situación en la que se rompió el contrato social”, dijo Ruth Ahrensburg, psicóloga y fundadora de la ONG Con Voz, que hace décadas trabaja con mujeres víctimas de violencia.

Para la activista, no hay que dejar de pensar el fenómeno en término de personas y no de cifras: “Si bien las cifras son altamente alarmantes, mucho más lo es pensar que son pibas, son adolescentes, son mujeres que son mamas, compañeras, hijas, hermanas, primas”. En esa dirección, argumentó que “no solo queda roto el contexto íntimo más próximo sino todo un contexto que lo rodea” y que un femicidio genera “un efecto que va más allá de un solo cuerpo”.

“Hay algo terrible: Navila –la adolescente cuyo cadáver fue hallado el fin de semana- fue metafóricamente enterrada como un perro. Los cuerpos de las mujeres aparecen mutilados en una zanja o en bolsas de basura”, remarcó. La referencia tiene que ver con que el acusado por el femicidio de Navila, al día siguiente de la desaparición de la joven, llegó a la quinta donde fue hallada luego y pidió permiso para “enterrar un perro”.

Por otro lado, Ahrensburg pidió no olvidar a las mujeres que sobreviven a los intentos de femicidios: “Son mujeres con sus cuerpos quemados, dañados, golpeados. Sobrevivieron, pero es como estar muertas en vida”. La fundadora de Con Voz recordó el caso de una mujer a la cual el hombre que intentó matarla le envenenó el agua del tanque. “Quedó toda su vida con miedo a tomar agua”, rememoró.

La responsabilidad del Estado

Para la psicóloga, es esencial hacer hincapié en herramientas de prevención como la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI) en todos los niveles educativos. “Hay que dejar de tenerle miedo y aplicarla con todo el rigor de la ley”, consideró, al tiempo que señaló que “hay un trabajo personal para los varones, de desconfigurarse de este machismo que también los daña”.

Criticó al Gobierno nacional por la reducción de presupuesto para prevenir y erradicar la violencia de género, que en el último presupuesto previó una inversión de 11,36 por cada mujer durante el año. “Ese es el valor que tienen las mujeres para este Gobierno”, disparó. Por último, se refirió a la precarización laboral en el Polo de la Mujer, a cargo de la Provincia: “Están siendo maltratadas institucionalmente pero no hay oídos ni respuesta para esto. Es un atentado a los derechos laborales de ellas y un atentado a los derechos de todas las mujeres no tener un espacio que les asegure la vida”.

“Cuando decimos que el estado es responsable hablamos de esto. La pregunta es quién cuida a las compañeras que trabajan con tanto dolor. Enfrentan desde un lugar empático el sufrimiento de otras mujeres, que es algo que nos atraviesa. Es muy desgastante”, cerró Ahrensburg.