Hay que darle tiempo

Ni el juez federal Julián Ercolini, ni el juez de Reconquista, Fabián Lorenzini, han dictado medidas concretas que busquen impedir el desguace de Vicentin y continúan favoreciendo una futura declaración de "insolvencia" por parte de la empresa. Ante la marcha atrás del proyecto de intervención y expropiación de la cerealera, el Banco Nación – principal acreedor - informó que se presentará como querellante para que se investigue la venta del 50% de Friar y la posible fuga de ese dinero al Uruguay.

 viernes, 4-septiembre-2020

Vicentin se desprendió el 50% del frigorífico Friar y, su principal acreedor, el Banco Nación, anunció que se presentará como querellante ante la Justicia para evitar el desguace del grupo y la fuga del dinero.


Al igual que declamaban los defensores del gobierno de Cambiemos cuando decían que había que “darle tiempo” a Mauricio Macri para que demostrara las “maravillas” de su gestión, el Poder Judicial parece pensar lo mismo respecto de la empresa Vicentin. Ni el juez federal Julián Ercolini – que tiene la causa por los créditos millonarios del Banco Nación otorgados de manera irregular a la cerealera – ni el juez de Reconquista, Fabián Lorenzini – que lleva adelante el concurso preventivo de acreedores de la empresa- dictaron medidas contundentes que busquen evitar el posible desguace de la firma y, en consecuencia, la declaración de su “insolvencia”.

Esta semana se conoció que el Grupo Vicentin vendió el 50% de Friar – principal exportador de carnes del país – a BAF Capital, un fondo de inversión extranjero vinculado con grandes acreedores privados que son bancos holandeses. El frigorífico era propiedad en un 99,6% de dos empresas del holding radicadas en Uruguay: Vicentin Family Group y Nacadie SA (perteneciente a la firma panameña Swass International Corp) y un 0,4% correspondía a Vicentin SAIC, la compañía declarada en quiebra. “Da la sensación de que empiezan a pagar selectivamente a ciertos acreedores extranjeros, desprendiéndose de activos”, explicó Carlos del Frade, diputado provincial del Frente Social y Popular de Santa Fe. “Hay un desguace de la empresa sin que la justicia pueda ni quiera intervenir”, analizó en diálogo con Radio Gráfica.

Ante la marcha atrás del proyecto de intervención y expropiación de la cerealera por parte del gobierno nacional, el Banco Nación – principal acreedor de Vicentin – informó que se presentará como querellante ante la Justicia para evitar que se concrete el desprendimiento de Friar y la transferencia de ese dinero al Uruguay, al entender que esto significa una “clara maniobra para evitar la cancelación de los créditos” por 300 millones de dólares que le prestó la entidad financiera durante la presidencia de Mauricio Macri. El vaciamiento de la empresa no sólo perjudicaría al Banco Nación, sino a más de 2600 acreedores a los cuales la cerealera les debe alrededor de 90 mil millones de pesos.

El blindaje de Vicentin

Ayer, durante el debate en el Congreso que convalidó el DNU que derogaba la intervención de la empresa, el senador por Santa Fe, Roberto Mirabella, indicó que ni los directivos, ni los accionistas, ni el sector agropecuario “entendieron todo el esfuerzo que el Gobierno realizó para evitar la destrucción de Vicentin”. Por su parte, el ex juez Carlos Rozanski sostuvo que “hay jueces federales que están demasiado comprometidos con la gestión de Macri”. “El encubrimiento de Vicentin es insoportable”, twitteó.

“El negocio exportador de granos, que es la principal arteria que alimenta el corazón de la economía argentina, se hace completamente trasnacional si desaparece Vicentin. Por eso, es de legítimo interés público el destino de la empresa”, remarcó Carlos del Frade.