“Hay que ideologizar más al pueblo boliviano”

Desde su residencia en Argentina, Evo Morales habló con Nada del Otro Mundo sobre su derrocamiento, sobre la pandemia del coronavirus en su país y de las perspectivas que se abren para un posible regreso del MAS al gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia.

 jueves, 23-abril-2020

El presidente Evo Morales se refirió a la necesidad de fortalecer los vínculos regionales para superar la crisis que dejará la pandemia.


Derrocamiento, exilio y pandemia configuran el presente imperfecto de Evo Morales durante el tiempo de su asilo en la Argentina, donde reparte el día entre la elaboración de un nuevo libro con Marín Sivak -autor de “Jefazo”-, el encuentro con organizaciones, dirigentes y medios, y el trabajo político a distancia con los dirigentes de su partido que siguen en el territorio boliviano.

“Ya van cinco semanas sin salir ni un paso a la calle. Soy muy disciplinado a las normas internas de Argentina”, dice sobre la cuarentena que está cumpliendo en el país, durante una charla con Nada del Otro Mundo.

Mientras cumple con el aislamiento, la política sigue siendo el eje de su pensamiento y asegura que está en contacto permanente con los dirigentes y algunos militares de Bolivia, que le expresan “mucha preocupación”, a la espera de que la Asamblea Legislativa Plurinacional apruebe las elecciones para este año.

“La línea norteamericana en temas políticos en Boliva era que (Jeanine) Añez renuncie a la candidatura, so pretexto de que debe enfrentar a la pandemia, pero para que apoye al candidato de Estados Unidos que es Carlos Mesa. Otra línea es que se posterguen para el próximo año. Nos dividieron la bancada, pero la mayoria de nuestra bancada sigue firme, por tanto la derecha golpista no consiguió mayoría en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Seguramente en estos días van a debatir una ley para que las elecciones sean este año”, augura y dice que “el fracaso de la línea norteamericana es porque en las últimas semanas el pueblo ha perdido miedo al golpismo y el golpismo perdió autoridad. Un gobierno ilegítimo, ilegal e inconstitucional perdió la autoridad. Ni con tanques, ni balas ni gases, aunque sigue la persecución política”.

Respecto a la emergencia sanitaria mundial, Evo considera que Bolivia sigue errada en la estrategia y que es el único país donde “la pandemia se combate con tanques de guerra, soldados armados y uniformados, camuflados, policías deteniendo”, en referencia a la reciente detención de la alcalcesa de Cochabamba Patricia Arce, del MAS, acusada de violar el aislamiento obligatorio y llevada a prisión junto con sus familiares.

“El mundo va a cambiar a partir del coronavirus, siento que todos debemos cambiar”, dice el presidente y agrega que “a nivel internacional hemos visto que donde la salud está privatizada no es ninguna solución. Estados Unidos tiene más muertos y contagiados por día que en todo el mundo. Cuando la salud está privatizada no es solución. A partir de esta pandemia debemos debatir que la salud es un derecho humano y no puede ser negocio privado, la vida no puede ser una mercancía”, afirma y apuesta a un cambio profundo de los paradigmas que instala el neoliberalismo allí por donde pasa: “hay que planificar la nacionalización de las clínicas privadas, hay que priorizar la vida, estatizar las industrias de medicamentos, la investigación científica sobre la salud no puede estar en mano de privados sino del estado o de la OMS. Hay que hablar todos los temas, pero está dejando mucho que desear esta pandemia, nos quita lo mejor”.

La escena de crisis plantea oportunidades y allí nombra a la Unasur como punto de apoyo para la región. “Hay que pensar cómo se va a levantar económicamente latinoamérica, volver a pensar la Unasur. Estados Unidos, con gobiernos de la derecha, nos han destrozado la Unasur. Necesitamos una Unasur fuerte, pensando en una liberación de la ciencia y la tecnología. Cuando queremos masivamente equipamiento tecnológico, equipos de bioseguridad, no hay. Entonces todavía dependemos. Así como llega este virus del occidente, también llega la vacuna del occidente. Seguimos dependiendo. Necesitamos que en América Latina nos liberemos de esta clase de dependencia. Ese va a ser el fuerte debate que tenemos que dar”.

En clave de análisis de las debilidades propias y consultado sobre la mejor manera de evitar los golpes de estado como el que lo sacó del poder en Bolivia, Morales señala que la principal estrategia es “ideologizar al pueblo boliviano”. “Los obreros, indígenas, dirigentes sindicales, en una evaluación autocrítica, dijeron que en las reuniones se debatía nada más por obras y cargos, ya no pasaba por qué luchamos como en el tiempo del neoliberalismo. Las nuevas generaciones no conocen cómo se vivía en las dictaduras militares ni en los gobiernos neoliberales. Entonces el pueblo un poco ha vivido no tan mal como antes, ese pueblo tenía otras expectativas y no estaban con su proceso de cambio, una enorme debilidad pero también no se puede confiar todavía en la policía, no es toda la tropa sino las altas autoridades, siempre con prebendas y esperando a ver quién pone más plata. Como hemos derrotado tantos golpes de estado, quién sabe, nos hemos confiado, pero este golpe viene como un contragolpe del fútbol: la policía se amotina, se suma al golpe, las fuerzas armadas me piden renuncia, me quitan el avión presidencial y hay golpe. Eso no lo hemos previsto. Pero es cuestión de tiempo, vamos a recuperar la democracia, la patria, nuestro proceso de cambio, volveremos millones y devolveremos la libertad y la dignidad al pueblo boliviano”, señala.

Escuchá el audio completo de la entrevista a Evo Morales de Nada del Otro Mundo: