Camilo Ratti

 

columnista alreves.net.ar

Hay que pasar el verano

Los ríos de las sierras con pocos turistas son la postal de la crisis económica.

La temporada en Córdoba es una foto de la Argentina macrista: poco movimiento de turistas y un nivel de consumo ultra gasolero. Ni la abrupta caída de las vacaciones en Brasil -un clásico de muchos cordobeses- mejoró los números locales. Con un clima otoñal que desinfla cualquier salidita a las sierras, las vacaciones no zafan de una crisis aguda.

Lejos del 73% de ocupación que la Agencia Córdoba Turismo informó sobre la primera quincena, funcionarios y empresarios del rubro en distintos puntos turísticos señalaron a este portal niveles de ocupación -en promedio- de entre el 50 y el 60%. Escapan a esa media algunos puntos de Calamuchita, con ocupaciones superiores al 80%.

Con Carlos Paz como epicentro turístico, desde la Asociación Serrana Hotelera Gastronómica de Punilla apretaron el botón de alarma y salieron a cuestionar las estadísticas oficiales: “Nos tiene preocupados la poca gente que se ha alojado y el consumo gastronómico, que ha sido muy flojo”, dijo Ricardo Abdemur, titular de esta cámara empresaria. “Ojalá estuviéramos en el 70% que dice la Provincia”.

Leonardo González, vicepresidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Villa Carlos Paz, alertó que en la villa serrana la ocupación hotelera tuvo un promedio del 50% durante la primera quincena de enero.

los complejos turísticos son un desierto

Un complejo hotelero en La Falda vacío de turistas es la muestra de una temporada para el olvido.

Carlos “Tato” Tabares, ex presidente de la Unión Comercial Industrial y de Servicios de La Falda, reconoció que “la temporada todavía no ha empezado”. Según un informe de casas de regionales, restaurantes, cafeterías, heladerías y kioscos de esta importante ciudad de Punilla, en lo que va de enero la ocupación turística es del 48%, con caídas en las ventas de entre el 28 y 35 % en comparación con el año pasado. “Estamos realmente preocupados porque nosotros aprovechamos esta temporada para vivir todo el año, va a estar bastante difícil el 2019”, pronosticó Tabares.

El mismo panorama pintaron desde San Marcos Sierras y Capilla del Monte. “La crisis llego a su principal actividad económica”, se quejan. Carlos, dueño de un restobar con espectáculos artísticos en vivo, ubicado a 30 metros de la plaza central del pueblo, dijo que “hay algo más de turistas que el año pasado, pero con menor poder de compra. El pueblo tiene cosos altos costos (alquileres, luz, gas, materias primas) y los turistas, sea el mochilero o el de la 4×4, gasta lo justo y necesario para comer, ver un espectáculo o comprar un regalo de recuerdo”.

En tanto, desde Capilla hablan de un 65% promedio de ocupación, pero con consumos bajos. “Los días de semana no hay nadie, el camping está a un 60% y la peatonal techada, el punto central de la ciudad, es una lágrima”, cuentan desde la oficina de Turismo. “La temporada viene gasolera al mango, la gente come en la habitación, no salen ni a comer una pizza”.

Traslasierra

Cruzando las Altas Cumbre la cosa viene igual de fulera. Pablo Notaris, secretario de Turismo de Nono, uno de los puntos más concurridos del Valle, contó a Al Revés que “la temporada es mala, poca gente y poco gasto de los turistas”. Según el funcionario, la primera semana de enero arrancó con el 70 % de ocupación, “pero decayó muchísimo las semanas siguientes y no ha repuntado. El hotelero puede estar un poco bien, pero eso no derrama al resto de la actividad. Los súpermercados andan bien, no así los gastronómicos ni la propuesta de entretenimiento, que están muy castigados”.

Según Notaris, “este fin de semana, que tenemos la Fiesta de las Carrozas, hay una ocupación del 85% y el año pasado vos llamabas para esta fecha y no había lugar. Y no depende de la propuesta de Nono o de otros lugares, el problema es que la gente no tiene plata. El comentario general es que la temporada no es buena”. Desde Mina Clavero hablan de la peor en 20 años.

Calamuchita

Para el sur de las sierras el panorama es similar, con un nivel de ocupación un poco por encima de la media en Villa General Belgrano y Los Reartes, pero con estadías más cortas de los visitantes. Sergio, propietario de un complejo de Cabañas contó que “en cantidad de gente no estamos mal, pero los turistas vienen por dos o tres días, lo que para es mas gasto en personal y limpieza por el recambio constante”.

villa general belgrano está por encima de la media

Villa General Belgrano está por encima de la media en ocupación, pero sufre un consumo gasolero.

Pablo Miranda, periodista especializado en turismo y habitante de Villa General Belgrano, sostuvo que “en ocupación estamos muy bien, unos 10 puntos por encima de lo que informa la Agencia Córdoba Turismo”. En La Cumbrecita también tienen buen nivel de ocupación (84%) pero mermó la visita diaria, la gente que llega a pasar el día. “Para la comuna eso repercute negativamente por los estacionamientos que deja de cobrar, y hay menos turistas consumiendo en los 24 restaurantes que hay”. Precisamente, una de las ofertas fuertes de la localidad de arquitectura alpina.

Aunque resaltó que en VGB, La Cumbrecita y Los Reartes la cantidad de veraneantes es buena resaltó un aspecto que afecta a los operadores turísticos nacionales: “Sufrimos un aumento altísimo de insumos, como el gas, el agua, la electricidad, impuestos, la Afip que obligó a cambiar de categoría, aumentos de alquileres en los comercios. Es decir, se trabaja pero el gasto fijo es alto y se achica la rentabilidad”.

En la mitad de la temporada, todos los consultados coincidieron en un punto: mientras haya movimiento la cosa se va piloteando, el problema llegará cuando termine el verano, la época en la que quienes viven del turismo en Córdoba hacen la diferencia para tirar el resto del año. Que, encima, no tiene otra cosa para ofrecer más que ajuste y una recesión alarmante.