“Un profesor me ofreció dinero por Facebook para tener relaciones sexuales con él”

El escándalo que generó la divulgación de la violencia que sufren las mujeres en la cátedra de Anatomía Normal de la UNC sería la punta del iceberg de situaciones gravísimas que ocurren en las aulas universitarias, no sólo en Medicina. Este portal accedió a material de una encuesta realizada por la Comisión de Género y Diversidad de esa unidad académica, que recoge testimonios alarmantes sobre lo que padecen mujeres y disidentes sexuales por parte fundamentalmente de profesores.

 domingo, 24-febrero-2019


Por Camilo Ratti

La difusión por whatsapp de múltiples situaciones de violencia contra mujeres en la cátedra de Anatomía Normal de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC destapó la olla. Corrió el velo a una práctica machista y sexista muy arraigada en esa facultad, aunque no exclusiva de esa unidad académica. La violencia de género atraviesa horizontalmente a la universidad de los 400 años y afecta a la población que explica el 66% de su matrícula, las dos terceras partes de sus estudiantes.

El miedo a no poder avanzar en los estudios ha sido y es la principal razón de un silencio que ha empezado a resquebrajarse por parte de las víctimas de esta violencia: mujeres y disidentes sexuales.

La marea feminista que copó las calles en el 2015 con Ni Una Menos y el año pasado con el debate por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito cambió la historia y ha ido tejiendo una red de contención que anima a las mujeres a alzar su voz, a buscar respuestas institucionales. Hay un afuera que contiene, que acompaña y se multiplica en medios de comunicación y redes sociales en favor de una sociedad más igualitaria.

Fortalecida por este cambio de época, la Comisión Abierta de Género y Diversidad de la Facultad de Ciencias Médicas, que integran mujeres, varones y disidentes sexulaes desde hace 6 años, puso en marcha una encuesta entre lxs estudiantes que pudiera generar estadísticas y recopilar testimonios. “Las prácticas machistas dentro de nuestra facultad eran y son un problema estructural y no casos aislados”, explican a este portal desde la Comisión, en referencia a lo ocurrido y difundido de Anatomía.

encuesta comision genero medicas

La encuestra revela que la violencia machista es moneda corriente en Medicina.

Además de números que confirman las sistemáticas y cotidianas situaciones de violencia, entre las 605 personas (se sumaron nuevas a las primeras 424) que participaron de manera anónima de la encuesta hay testimonios alarmantes, que merecen un abordaje institucional y hasta jurídico en algunos casos, que por el momento se están analizando.

Para dimensionar el nivel y la gravedad de los diferentes tipos de violencia, publicamos algunas de las situaciones volcadas en la encuesta:

– “Un profesor me ofreció dinero por facebook para tener relaciones sexuales con él”.

– “Estaba por entrar a rendir en una de las cátedras donde todos los docentes y ayudantes son varones, salvo la secretaria, y ellos le pedían a ella delante nuestro que les diera las fichas “así se elegían a las pibas que les gustaban o las más lindas”. Y después, en vez de tomarte el final de a dos como se lo hacían al resto de tus compañeros, algunos te hacían pasar a una oficina súper chica en donde te decían en tono muy acosador “tranquila que a vos no te desapruebo””.

– “Un docente nos preguntaba solo a las compañeras si estábamos de novias o no, y cuando les respondíamos que no, nos decía “qué bueno porque son muy lindas” y luego comentaba fotos de facebook a varias compañeras”.

– “Me desabrochó y bajó los pantalones al frente del curso”.

– “Hacía comentarios incómodos y siempre nos elegía a las mismas para “mostrarnos” como hacer examen físico (siempre chicas). Se notaba que era de asqueroso y muchas veces se le iba la mano y hacía maniobras de más”.

– Un docente saca números de las compañeras de las fichas de trabajo prácticos y manda mensajes fuera de hora y sin intereses académicos”.

– “Obligándome a tener sexo si quería aprobar”.

distinos tipos de violencias

Existen diferntes formas de ejercer la violencia de género, y la sexual es una de las más practicadas en Medicina.

Misóginos y homofóbicos

Los testimonios no sólo remiten a la violencia sexual, las mujeres, lxs trans o disidentes padecen a diario comentarios degradantes por su condición de género o elección sexual. Para muestra basta un botón:

– “En un teórico masivo cuando estaba en primer año un docente dijo “ahora vamos a ver el cerebro, qué bueno, no todos en esta aula tenemos, sólo los varones, las mujeres tienen como un globo vacío, lleno de aire y se preocupan por cosas como si están gordas o que ropa ponerse, a mí me tienen podrido, yo tengo toda la familia llena de mujeres, mi mujer, mis hijas y hasta el perro, adivinen, es también mujer”.

– “Un docente decía que los trans y travestis son degenerados, que están enfermos”.

– “En un teórico masivo sobre huesos de la cadera hablábamos sobre el ángulo promontorio y el docente explicó: “El de los varones es menor y el de las mujeres por suerte es mayor y tiene la cola más levantada”.

Consecuencias en el cursado

La encuesta buscaba conocer cómo habían afectado estas situaciones en el desarrollo académico. Las respuestas son contundentes y merecen un tratamiento profundo de parte de las autoridades universitarias:

– “Después de tanto maltrato, terminé no animándome a entrar a rendir, con ataques de pánico”.

– “Naturalizamos el callarnos frente a estas situaciones por miedo a que afecte nuestros resultados de examen o a que nos reprueben, perder la regularidad de alguna materia…”

– “Aprendimos a cuidarnos entre nosotras y a no denunciar nada”.

– “Afectan a tal punto que ya no sabés si sentirte segura en la propia facultad con tus compañeros. Si antes nos teníamos que cuidar en las calles, ahora también en las aulas de clases”.

– “Miedo a hablar en clases por miedo a ser maltratada y ataques de pánico para rendir”.

– “Quedé libre en una materia estando para promoción por miedo de ir a rendir. Me habían dicho que no me daba la cabeza y que no servía”.

grafico de burlas hacia las mujeres

La misoginia se materializa en burlas y expresiones degradantes hacia las estudiantes mujeres o trans.

¿Qué hacer?

Desde la Comisión destacan que las capturas de pantalla de lo que había pasado en Anatomía iba a ser “el destape de una olla llena de violencias que veníamos callando hace mucho, y que se callaban por miedos, por miedos al abuso no sólo por ser mujeres o disidentes, sino también por el abuso de poder que ocupan quienes lo practican”.

Para organizar la respuesta, el pasado 14 de febrero hubo un encuentro en la Facultad. El objetivo es aportar los datos de la encuesta a las autoridades y exigir “cambios reales y motorizar las denuncias”, remarcan desde la Comisión. Algo para nada sencillo por el grado de exposición a la que se exponen las denunciantes y por las consecuencias que ello puede -y tiene- en el cursado de la carrera.

Por el momento, la Comisión pidió el asesoramiento del Cuerpo de Abogadas Feministas, quien recomendó seguir los pasos institucionales, ya que la Universidad cuenta con un Plan de Acción sobre Violencia de Género desde fines del 2016 que recibe consultas y denuncias, incluso de situaciones que conformarían delitos penales. Un escalón que casi nadie se atreve a subir por la altísima exposición que eso genera.

En paralelo a acercar la información de la encuesta al Decano de Medicina, desde la Comisión buscarán activar todos los protocolos que la Universidad tiene para estos casos. Analía Barrionuevo, directora del Programa de Género de la UNC, dijo a Al Revés que hasta el momento no se habían recibido nuevas denuncias de Medicina (el Rector Juri presentó una en la justicia federal por lo ocurrido en Anatomía), pero destacó que las consultas se duplicaron entre el 2017 -año en que efectivamente empezó a funcionar el Plan- y el 2018.

consecuencias en el cursado

La violencia que sufren las estudiantes mujeres, trans o sexualmente diversas afecta de manera negativa su desarrollo académico.

Una investigación de Alejandra Domínguez, Maite Rodrigú, Paola Blanes y Alicia Soldevilla, realizada en el 2012 sobre violencias de género en todo el ámbito de la UNC, ya alertaba de las situaciones que hoy sacuden a la opinión pública. “Hay otro contexto que ayuda a que estos hechos hoy salgan a la luz y tengan la repercusión que tienen. Contra lo que muchos podrían pensar, o cierta idealización que existe, la universidad no es ajena a lo que pasa en el resto de la sociedad”, dice Domínguez a Al Revés.

Aunque valora la implementación de un Plan que ella y muchas otrxs especialistas de distintas disciplinas ayudaron a crear, afirma que “las acciones institucionales siguen siendo muy escasas para modificar los patrones culturales que generan la violencia machista”. Además de señalar que “muchas consultas no se traducen en denuncias”, advirtió que “faltan campañas sostenibles en el tiempo y hay poco involucramiento de docentes y de la mayoría de las unidades académicas”.

Desafiando todas esas dificultades, en Medicina las mujeres han dicho basta. “Cuantas más seamos, menos miedo habrá y cada vez más vamos a ser las que podamos romper esa “ley del silencio” que poco a poco se va desgarrando”, aseguran.

La Edad Media terminó hace 500 años, aunque algunos no se hayan dado cuenta. Incluso quienes dicen ser -o pertenecer- al orgulloso mundo de “la Ciencia” y de la prestigiosa institución que va por su quinto siglo de vida.