Hoy te convertís en estrella

Víctor Hugo Morales es la voz de la maravillosa jugada de Diego Maradona que terminó con el gol a los ingleses en el Mundial 86. Con el mismo respeto y la misma emoción, reformuló aquella fabulosa narración y se despidió del “barrilete cósmico” que salió del planeta Villa Fiorito y supo alcanzar la gloria mundial. “Sos para siempre, Diego”, le dijo en su sentido adiós.

 viernes, 27-noviembre-2020

"El gol era que Diego se convertía en una estrella”, relató Víctor Hugo Morales en una emotiva despedida al 10, en donde revivió la narración de la jugada del gol a los ingleses en el 86.


El periodista uruguayo, radicado en Argentina desde hace más de 30 años, eligió palabras muy profundas para describir la última jugada de Diego Maradona. Víctor Hugo Morales, que fue la voz que relató aquel maravilloso e inolvidable gol del crack argentino contra los ingleses en el Mundial ’86, lo despidió de una manera muy especial.

Con un nivel de sensibilidad enorme, el locutor contó que se le ocurrió reformular esa fabulosa narración . “Lleva la pelota Maradona, avanza Maradona, escapa a un inglés, escapa a otro inglés, ahí va el genio del futbol mundial…”, empezó respetando el relato original. “Pero de pronto pasa algo. De pronto, Diego no iba hacia el arco de los ingleses. Empezaba a levantarse. Se iba dos, cinco metros por arriba del césped. Y trepaba en el aire. Y uno empezaba a mirar hacia arriba. Y no sabía qué hacer con el relato. ¡¿Qué iba a decir? ¡¿Que parecía un ET que, en vez de una bicicleta, llevaba una pelota de fútbol atada al empeine?!”, se cuestiona. “Era una aureola dorada la que lo iba envolviendo. Y se metía en el cielo y, de pronto, el gol era que Diego se convertía en una estrella”, expresó. “Elijamos una estrella esta noche. Que sea Diego, que sea Diego para siempre. Y recordémoslo tan vivo como su canto, como su baile y como su juego”, propuso.

Quien lo bautizó como “barrilete cósmico” y se preguntó retóricamente “de qué planeta” había salido, siempre mantuvo un trato respetuoso en donde el “usted” era el nexo de las charlas. “Fue un pan de Dios”, dijo en referencia al astro del fútbol. Habiendo compartido más de 30 días consecutivos durante el mundial de Brasil y de Rusia, el locutor remarcó que el mejor jugador de la historia nunca se manejó como un “divo”, sino que, muy por el contrario, fue muy generoso y comprensivo con sus compañeros de trabajo. “Un hambriento de vida”, resaltó. “El Diego humano estaba a la altura del Diego Artista”, dijo en relación al campeón.

Para el escritor, el toque mágico del astro argentino fue lo que le permitió embellecer su relato de esa fenomenal corrida desde mitad de la cancha. Ahora, su paso a la eternidad, también despertó la más bella poesía:

“Diego entra en la gloria, en la posteridad. Diego es leyenda, Diego es mito. Diego es el amigo que se nos va y costará llenar su lugar. No bastará con que aparezca un gran jugador de fútbol (que los hay). Será necesario que pueda tener la personalidad de Diego, completarse en su lucha y en sus sueños, en su pelea y en su entrega. Estamos despidiendo a alguien que fue único. Lo acompaña la gloria como respuesta a tanta búsqueda, a tanta pelea, a tanta lucha. Se va el sol, llega la noche. Y sin embargo nosotros estaremos siempre habitados por ese resplandor que queda al lado de la tumba de Diego Armando Maradona. Siempre será un sol que ilumine el fútbol, que ilumine nuestras charlas, que ilumine nuestros asados, que ilumine nuestro amor por ese juego que él cultivó como ninguno. Adiós Diego, adiós te dice el país. Me permito por primera vez ese tuteo. Ahora salgo del usted que nos unió siempre. Sos el más grande de todos, Diego. Sos incomparable. Sos para siempre. Sos el amor que sentimos por el fútbol hecho persona. Por eso, como vos mismo dijiste, vos te quedás acá. Hasta siempre, Diego”.