Incompatibilidades y pifies de Sandleris

Guido Sandleris es hombre de Dujovne, pero sobre todo del FMI, con quien ya venía trabajando como segundo de Finanzas. En febrero y marzo de este año, pronosticó inflación del 15%, crecimiento de la economía, y criticó las tasas demasiado altas.

 miércoles, 26-septiembre-2018

El joven Sandleris, cuya designación provoco la "contentura" de Christine Lagarde.


Guido Sandleris era hasta ahora un desconocido para el gran público, pero no para los financistas del FMI ni para los fondos de inversión, con quienes venía trabajando. Con aspecto de “chico-bueno-pero-conflictuado” de películas de Hollywood, el reemplazante de Luis “Toto” Caputo al frente del Banco Central de la República Argentina era hasta ahora secretario de Política Económica del Ministerio de Hacienda. Es decir, hombre del ministro Nicolás Dujovne. Pero no fue Dujovne ni Mauricio Macri quien lo eligió para el cargo: ayer el propio presidente confirmó que la directora del FMI, Christine Lagarde, estaba “muy contenta” con Sandleris al frente del BCRA.

Sin embargo, no alcanzaría con la contentura de Lagarde. Según datos publicados por el periodista Ari Lilajad en su cuenta de Twitter, Sandleris tiene incompatibilidad para asumir como jefe de la autoridad monetaria argentina.

En la última Declaración Jurada del funcionario, de 2016, informó que tiene acciones de los bancos Galicia y BBVA Francés, algo expresamente prohibido en la Carta Orgánica del BCRA en su artículo 8 inciso b. Si se comprueba que Sandleris aun tiene esas acciones, la incompatibilidad estaría manifiesta. En 2016 el economista se desempeñaba como subsecretario de Finanzas de la provincia de Buenos Aires.

Sandleris ya venía trabajando con el FMI y fue uno de los negociadores técnicos del stand by que se anunciará próximamente. Fue investigador visitante en la Reserva Federal de Minneapolis, el Banco Central de Chile, la PUC-Rio de Janeiro, el Banco Interamericano de Desarrollo y en el propio Fondo Monetario Internacional. Es licenciado en economía, especialista en economía internacional, finanzas y macroeconomía.

Como buen funcionario de Cambiemos, tiene gran parte de su patrimonio declarado en el exterior. Su última Declaración Jurada (donde informa las acciones en bancos privados) revela que el nuevo presidente del BC ingresó al Ministerio de Hacienda con $2,2 millones en Estados Unidos, el 44% de su patrimonio

Le erró feo

Sandleris le erró feo hasta ahora en sus pronósticos. En febrero, dijo que la inflación de 2018 sería del 15%, cuando ya se sabe que no bajará del 42 o 45%.

A continuación, una seguidilla de desaciertos pronunciados en notas periodísticas de los primeros meses del año:

“Lo más duro ya pasó, fue 2016. 2017 fue mejor. En 2018 quedan algunos ajustes, pero va a ser mejor que 2017, que fue mucho mejor que 2016. En 2019, prácticamente, esa recomposición de tarifas ya terminó”.

“La economía creció el año pasado (2017), con tasas altas, y va a crecer este año, con tasas altas”.

“Bajar la inflación y lograr que la economía crezca se vuelve una combinación de ciencia y arte: Si las tasas son demasiado altas, bajás la inflación pero la economía sufre. Si son demasiado bajas, la economía crece pero la inflación no baja”.