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Insulto y represión

El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, no sólo reprimió con gases lacrimógenos a miles de mendocinos que defendieron ayer en las calles su derecho al agua, sino que insultó telefónicamente a un ambientalista que lo había acusado de ser “uno de los criminales ambientales más grandes de la historia argentina”. El secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, dijo que “el gobernador nunca ocultó que iba a reformar la ley”, en referencia a la 7722 que habilita el uso de sustancias nocivas en la actividad minera.

 Martes, 24-diciembre-2019

El gobernador de Mendoza desencajado ante la magnitud de la Marcha del Agua y los reclamos de ambientalistas


Mendoza arde en pleno diciembre. Y no sólo por el calor, sino porque desde ayer los ánimos están caldeados entre sus habitantes. El motivo es la reforma de la Ley 7722 aprobada por el gobierno que permite la utilización de sustancias químicas perjudiciales para la salud en la actividad minera. Como resultado de esta medida, una multitud de gente se concentró ayer en las afueras de la casa de gobierno para exigirle al Rodolfo Suárez que vete la normativa y manifestaron que “el agua de Mendoza no se negocia”.

Ante esto, el gobernador radical – Rody, como se hace llamar familiarmente – decidió hacer oídos sordos y elevar la temperatura del conflicto. Haciendo uso del monopolio de la fuerza pública, ordenó a reprimir a las miles de personas con gases lacrimógenos y balas de goma, algo que los efectivos de infantería y de la policía provincial se encargaron de hacer llegar a los manifestantes. Con un saldo de alrededor de 45 personas detenidas, el secretario de Ambiente de la provincia, Humberto Mingorance, declaró muy frescamente que “el gobernador nunca ocultó que se iba a reformar la ley”. Lo que sí parece que olvidó fue que la posibilidad de que se use cianuro y ácido sulfúrico en la explotación minera podría contaminar el agua que consumen todos los mendocinos.

Quizás fue este el punto que provocó la reacción inmediata del científico y ambientalista Esteban Servat quien, apenas conoció la noticia de que se iba a sancionar esa reforma el viernes pasado, se comunicó telefónicamente desde Alemania con el gobernador. Según informa El Destape, el biólogo simuló formar parte de un grupo de inversores, por lo cual Rody aceptó tomar la llamada. En ese diálogo, Servat le consultó cómo estaba la situación en Mendoza porque “veía mucha molestia social” a lo que el gobernador contestó livianamente que “estaba todo controlado” y que la ley “iba a salir hoy”. Fue en ese momento donde el creador de la organización EcoLeaks se identificó y lo acusó de ser “uno de los criminales ambientales más grandes de la historia argentina”. “Andá a la concha de tu hermana”, le respondió patriarcal y groseramente el gobernador.