Investigar la deuda para curar la economía

El economista Claudio Lozano presenta una investigación sobre el proceso de endeudamiento de la Argentina y propone hacer una auditoría para determinar qué parte es legítima y qué parte no. Pidió establecer relaciones entre banqueros y funcionarios y criticó el acuerdo con el FMI por las normas que viola. “Las deudas se pagan, las estafas no”, indicó.

 Lunes, 9-septiembre-2019

Para Lozano, la carga de la deuda consume recursos fiscales y divisas que son necesarias para reactivar la economía.


La deuda se convirtió –en especial tras la gestión de Mauricio Macri- en un enorme peso para la economía argentina, hundida en un proceso acelerado de inflación sumado al escenario de profunda recesión. En ese marco, el economista y exdiputado Claudio Lozano publicó un informe que realizó en 2015 sobre la deuda argentina para la Comisión Bicameral para investigación de la deuda que luego quedó trunca.

“El criterio en general siempre fue que las deudas se pagan. Lo que nosotros recomendamos, a la luz de la experiencia, es que las deudas se pagan, pero las estafas no. Hay un componente de ilegalidad, irregularidades e ilícitos muy grande en todo el proceso de endeudamiento”, señaló Lozano. Esto es más plausible en la etapa macrista: el 70 % del endeudamiento terminó fugándose (el otro 30 % se usó para pagar deuda anterior) y se firmó un acuerdo con el FMI que, tal como subrayó Lozano, “no solo viola las normas constitucionales de la Argentina sino el propio estatuto del FMI”.

Para el economista, hay que hacer una auditoría “para discriminar qué parte de la deuda es legítima y qué parte no”. “Eso implica hacer un listado de los bancos que intervinieron en la colocación de la deuda argentina, apuntando a un censo de acreedores; en segundo lugar, quiénes son los funcionarios que intervinieron desde el Ministerio de Economía, la Secretaría de Financiamiento y el Banco Central y evaluar los vínculos entre esos funcionarios y los bancos; y ver quiénes son los que han sacado el dinero del país”, expresó Lozano.

El exdiputado fue muy crítico con el acuerdo firmado con el FMI: “Macri no tenía facultades para llevar adelante el acuerdo. La ley de administración financiera y su artículo 60, que es lo que el gobierno esgrime, no estaba vigente, ya que fue volteado por la reforma constitucional de 1994. Debía pasar necesariamente por el Parlamento, cosa que no sucedió”. Por otro lado, está la violación al estatuto del FMI, que prohíbe expresamente prestar fondos a países en proceso de fuga de capitales. “En simultáneo con el ingreso de 44 mil millones de dólares del fondo se fugaron 37 mil millones. Eso produjo un efecto deplorable en nuestro país”, soltó Lozano.

“Esto es un elemento que permite demandar por parte de la Argentina el reconocimiento de la corresponsabilidad del fondo en la crisis argentina”, opinó, y añadió que el préstamo “salió forzado por motivos geopolíticos, concretamente por el apoyo en términos electorales a la reelección de Mauricio Macri como parte de la estrategia de Donald Trump”. Además, destacó que, para el Fondo, al tener el 60 % de su cartera en nuestro país, “le sería muy costoso fracasar con este acuerdo”.

Este reclamo al FMI para que acepte su corresponsabilidad podría tener, según Lozano, dos consecuencias: “Se puede tratar que los vencimientos de capital e intereses sean menores, en línea con el proceso de fuga que se vivió, y más importante todavía, recuperar lo que va a necesitar el próximo gobierno: una agenda de política económica distinta”. Esto último será central en el proceso que viene: el Fondo impone sus recetas y propone una sumisión total de la política económica.