La acusación contra los chilenos se queda sin batería

Los artistas chilenos Gabriela Medrano y Felipe Zegers hablaron y contaron por qué la valija con la batería quedó en el hotel aquí en Córdoba cuando ellos se fueron a Buenos Aires. “Estamos esperando que esto termine para poder volver a nuestro país”, dijeron. La defensora oficial, Mercedes Crespi, dijo que la acusación de la fiscalía fue “floja”.

 jueves, 4-abril-2019

Los artistas chilenos hablaron hoy ante los medios y dieron su versión de lo ocurrido.


Tras pasar tres días detenidos, la arquitecta Gabriela Medrano Viteri y el director de arte Felipe Zegers fueron liberados luego de que el juez federal Hugo Vaca Narvaja dictara la falta de mérito. Aunque esa resolución les concedió la libertad, mantuvo la prohibición de salir del país. Hoy, la pareja chilena dio su versión de lo ocurrido. “Estamos frente a una gran equivocación”, reclamó Zegers, en una exposición ante los medios de comunicación.

“Estamos esperando que esto termine y sea aclarado en expediente judicial para poder volver a nuestro país y retomar nuestras vidas y nuestros proyectos que buscan relacionar a los ciudadanos con las ciudadanas”, completó Zegers.

Por su parte, Medrano explicó que la caja que utilizaban para sus intervenciones constaba de un mp3 y un amplificador el cual, para poder funcionar, requería de una batería. “Como la batería no se puede transportar en el avión, ni siquiera en el equipaje que se despacha, les pedimos a nuestro anfitriones que nos facilitaran una en Córdoba, la cual no pudimos devolver a tiempo y por eso quedó en el hotel”, relató. Opinó que, sabiendo lo que se desató después, “fue un error dejar la batería en ese lugar” pero manifestó: “Lo hicimos precisamente para respetar las normas”.

La defensora oficial Mercedes Crespi explicó que la falta de mérito dictada por el juez “es una resolución intermedia”, ya que implica que no quedan procesados ya que no hay pruebas para creer que son culpables pero tampoco hay sobreseimiento, por lo que la causa no se puede cerrar definitivamente y queda abierta a nuevas pruebas que se puedan incorporar.

Además, Crespi indicó que la fiscal Graciela López de Filoñuk se basó en el informe técnico de la policía para hacer la acusación. “El informe dice que si esta batería fuera conectada a un detonador y el detonador fuera conectado a carga explosiva podría ser un artefacto explosivo. Entiendo que es muy flojo, porque significa que en esta sala, con las baterías que tienen en sus equipos (en referencia a los camarógrafos), seríamos culpables del mismo delito”, concluyó.